El país ha vuelto al horario de invierno, generando debate sobre la conveniencia de este cambio. Desde hace casi dos semanas, todas las regiones de Chile, excepto Aysén y Magallanes, han retrasado sus relojes una hora, estableciendo el horario GMT -4. Esta modificación ha suscitado descontento entre algunos ciudadanos, quienes se quejan de la reducción de horas de luz en las tardes. Sin embargo, expertos en el tema han señalado que es preferible contar con luz natural por la mañana, lo que justifica el cambio.
La próxima pregunta que surge entre la población es cuándo se producirá el regreso al horario de verano (GMT -3). Según el esquema vigente desde 2022, se espera que el horario de verano se implemente nuevamente a partir de las 24 horas del primer sábado de septiembre, lo que correspondería al 5 de septiembre de 2026. Sin embargo, esta fecha aún no es definitiva, ya que el Decreto Supremo N° 224, publicado el 13 de agosto de 2022 por el Gobierno de Gabriel Boric, solo establece cambios de hora hasta el pasado 5 de abril, cuando se inició el horario de invierno.
El decreto menciona que “a contar de las 24 horas del primer sábado del mes de septiembre de 2025 y hasta las 24 horas del primer sábado del mes de abril de 2026, se adelantará la hora oficial en 60 minutos”. Por lo tanto, para que el horario de verano se implemente, el actual Gobierno de José Antonio Kast deberá emitir el decreto correspondiente.
El cambio de hora en Chile se instauró por primera vez en 1968, durante la administración de Eduardo Frei Montalva, como una medida para reducir el consumo eléctrico en medio de una grave sequía. Aunque inicialmente se pensó que sería una medida temporal, ha perdurado durante casi seis décadas. Con el avance de la tecnología, el ahorro energético que se buscaba ya no es tan relevante, y hoy en día se consideran más factores sociales, como la seguridad y el tiempo de esparcimiento.
En años recientes, se han realizado varios experimentos con el horario, siendo el más notable el de 2015, cuando se decidió mantener el horario de verano durante todo el año. Esta decisión generó inconvenientes, como que los escolares comenzaran sus clases en la oscuridad. Posteriormente, se optó por regresar a la alternancia entre horarios de invierno y verano, aunque con una mayor duración del horario de verano, como se ha visto hasta el reciente cambio.

