El subsecretario del Trabajo de Chile, Gustavo Rosende, ha expresado su apoyo a la implementación de la ley de 40 horas, destacando que el Gobierno está llevando a cabo esta reducción de jornada laboral de manera responsable y gradual. Esta afirmación se produce tras la emisión de dos dictámenes por parte de la Dirección del Trabajo (DT), que regulan la segunda etapa de la reducción de la jornada laboral semanal.
Rosende subrayó que los dictámenes emitidos son fundamentales para proporcionar certeza en la aplicación de la ley, enfatizando que el acuerdo entre las partes es el mecanismo principal para implementar la reducción de jornada. “La Dirección del Trabajo a través de estos dictámenes está entregando algo muy importante, que es el concepto de certeza, primero porque refuerza que el mecanismo principal para implementar esta reducción de jornada es el acuerdo entre las partes”, afirmó el subsecretario.
La segunda etapa de la ley de 40 horas comenzará a regir el próximo 26 de abril, momento en el cual las empresas deberán ajustar su jornada laboral de 44 a 42 horas semanales. Esta es la segunda reducción contemplada en la normativa, que se inició en abril de 2024 y culminará en 2028, cuando la jornada laboral se establezca en 40 horas semanales.
Los dictámenes emitidos por la actual administración abordan aspectos clave, como la proporcionalidad de la reducción de la jornada. La DT ha señalado que algunos pronunciamientos incorporaron exigencias no previstas en la ley, lo que ha generado un debate sobre la interpretación de la normativa. En particular, se establece que, en caso de no existir un acuerdo, la reducción de horas debe implementarse de manera específica, dependiendo de la distribución de la jornada laboral.
El primer dictamen establece que, en jornadas distribuidas en cinco días, la reducción de dos horas semanales debe realizarse disminuyendo una hora en dos días distintos, mientras que en jornadas de seis días, la reducción se aplicará de manera diferente. Por otro lado, el segundo dictamen modifica la interpretación de los trabajadores que pueden estar excluidos de la jornada laboral regulada, enfatizando que esta calificación debe hacerse caso por caso, considerando la naturaleza de las funciones y la supervisión efectiva.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha manifestado su preocupación por estos cambios, argumentando que alteran el espíritu de los acuerdos previos alcanzados con el gobierno anterior. El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, ha criticado los efectos que podría tener la implementación de lo relacionado con el artículo 22 de la ley, señalando que podría limitar la posibilidad de regularizar horas extras y dejar sin claridad el tema de la colación y otros servicios básicos para los trabajadores.
El subsecretario Rosende reafirmó su compromiso con la implementación de la ley de 40 horas, asegurando que se está llevando a cabo con un enfoque práctico y gradual. La discusión sobre estos dictámenes y su impacto en el mundo laboral continuará, con una reunión programada entre la CUT y el director del Trabajo, David Oddó, para abordar estas inquietudes.

