La actriz Nadia Farès, quien fue encontrada inconsciente en una piscina en París, falleció el viernes a los 57 años tras permanecer en coma.
Nadia Farès, reconocida por su trabajo en el cine francés e internacional, murió en el Hospital Pitié-Salpêtrière, donde había sido ingresada el pasado domingo tras sufrir un desvanecimiento relacionado con un “incidente cardíaco”, según informaron sus hijas, Cylia y Shana Chasman, a la agencia AFP. En un comunicado, las hijas expresaron su dolor: “Con una inmensa tristeza anunciamos este viernes el fallecimiento de Nadia Farès. Francia ha perdido a una gran artista, pero para nosotras, ante todo, es a una madre a quien acabamos de perder”. La familia ha solicitado “respeto y discreción” durante este difícil momento.
La actriz, nacida en 1968 en Marrakech, Marruecos, y criada en Niza, había alcanzado la fama internacional con la película “Los ríos de color púrpura”, estrenada en el año 2000, que le abrió las puertas a una carrera exitosa en el cine. Farès estaba programada para dirigir y escribir su primer largometraje el próximo mes de septiembre.
En una entrevista con la revista Gala en enero, Farès había compartido detalles sobre su salud, revelando que en 2007 se sometió a una operación cerebral debido a un aneurisma y que había enfrentado tres intervenciones cardíacas en un periodo de cuatro años. A pesar de sus problemas de salud, la actriz mantenía una rutina activa, nadando cuatro veces por semana.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado al mundo del espectáculo, donde Farès había trabajado con directores de renombre como Alexandre Arcady, Claude Lelouch y Bernie Bonvoisin. Además, vivió un tiempo en Estados Unidos con el productor Steve Chasman, con quien tuvo a sus dos hijas.
Por el momento, se ha abierto una investigación sobre las circunstancias de su desvanecimiento, aunque no se ha constatado ninguna infracción relacionada con el incidente.

