El Bono de Invierno, un apoyo económico crucial para los adultos mayores en Chile, se entrega anualmente junto a la pensión de mayo, con el objetivo de ayudar a enfrentar los gastos adicionales que surgen durante la temporada fría. Este beneficio, que asciende a $81.257, no es accesible para todos los pensionados, ya que existen requisitos específicos que limitan su otorgamiento.
Según la normativa vigente, para ser beneficiario del Bono de Invierno, es necesario cumplir con ciertos criterios de edad y límites de ingresos. En particular, no recibirán este aporte aquellos pensionados que perciban más de $231.440,35 mensuales por concepto de pensiones, así como quienes sean titulares del Subsidio de Discapacidad para menores de 18 años o de la indemnización del carbón, según lo estipulado en los artículos 11 y 12 de la Ley Nº 19.129.
El Bono de Invierno está destinado a personas mayores de 65 años que, al 1 de mayo de 2026, cumplan con alguno de los siguientes requisitos: ser pensionados del Instituto de Previsión Social (IPS), Instituto de Seguridad Laboral (ISL), Capredena, Dipreca o mutualidades de empleadores, siempre que su pensión sea igual o inferior a la pensión mínima de vejez para personas de 75 años o más, que actualmente es de $231.440,35. También son elegibles los pensionados de AFP que reciben una pensión mínima con garantía estatal, así como los beneficiarios de la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Además, aquellos que perciben pensiones de reparación, como las víctimas de prisión política y tortura, viudos de pensionados de reparación fallecidos y exonerados políticos, tienen derecho al bono, independientemente de que el monto supere el límite establecido. Por último, los pensionados que reciben la PGU o el Aporte Previsional Solidario de Vejez (APSV) también podrán acceder al bono, siempre que su pensión contributiva, sin contar la PGU, APSV o pensión de reparación, no exceda los $231.440,35.
Este aporte es fundamental para muchos adultos mayores, quienes enfrentan un aumento en sus gastos durante el invierno, y su entrega se realiza de manera anual, lo que lo convierte en un recurso esperado por este sector de la población.

