El 91.6% de los votos ha sido escrutado en la elección presidencial de Perú, donde Keiko Fujimori se perfila para el balotaje, mientras la disputa por el segundo lugar es extremadamente reñida entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga.
Hasta el momento, Roberto Sánchez ha obtenido 1.869.768 votos, mientras que Rafael López Aliaga le sigue de cerca con 1.834.811. La contienda se anticipa muy ajustada, y ya han surgido denuncias de fraude electoral. El recuento de votos de las zonas rurales, que suele tardar más en ser contabilizado que el de los centros urbanos, ha permitido a Sánchez escalar posiciones en las primeras horas del miércoles.
López Aliaga ha solicitado la nulidad del proceso electoral, alegando irregularidades, una denuncia que ha sido desestimada tanto por el organismo electoral como por la asociación civil Transparencia. En respuesta a estas acusaciones, Keiko Fujimori ha instado a López Aliaga a presentar pruebas concretas. “No voy a responder a los insultos del señor Rafael López Aliaga, pero lo que sí no podemos permitir es que se convoque a una insurgencia. En una democracia y en un Estado de derecho, quienes lideran partidos tienen el deber de preservar el orden”, afirmó Fujimori.
Por su parte, Roberto Sánchez, quien se ha posicionado como candidato de izquierda, ha propuesto una redistribución de la riqueza y cambios en el modelo económico del país. Además, ha manifestado su intención de despedir al presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, quien ha sido una figura clave en la política monetaria del país durante las últimas décadas y es ampliamente reconocido en el ámbito público.
La situación electoral en Perú sigue siendo tensa y se espera que los resultados finales se definan en los próximos días, a medida que se continúen contando los votos de las áreas rurales.

