El Gobierno de Estados Unidos ha decidido levantar las sanciones impuestas al sistema bancario público de Venezuela, incluyendo al Banco Central del país sudamericano.
La medida fue anunciada el martes por el Departamento del Tesoro de EE.UU. y afecta a varias instituciones financieras, entre ellas el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco de Tesoro. También se incluye a cualquier entidad en la que estas instituciones tengan una participación directa o indirecta de al menos el 50%.
Además, la Oficina de Control de Activos del Tesoro (OFAC) ha emitido una licencia que permite realizar “transacciones comerciales” con el Gobierno de Venezuela, aunque estas deberán contar con la autorización previa de Washington. Esta decisión se produce menos de dos semanas después de que EE.UU. eliminara a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, de su lista de sancionados, lo que indica un posible deshielo en las relaciones entre ambos países.
Con la eliminación de estas restricciones, las principales entidades bancarias de Venezuela podrán reingresar al sistema financiero estadounidense y operar legalmente con el dólar, lo que podría facilitar las transacciones comerciales y financieras del país.
Este cambio en la política estadounidense hacia Venezuela se produce en un contexto de normalización de las relaciones diplomáticas, que se habían deteriorado desde 2019. La situación se ha visto influenciada por eventos recientes, como el arresto de Nicolás Maduro en Caracas a principios de año durante una intervención militar por parte de EE.UU. Desde entonces, la administración de Donald Trump ha comenzado a suavizar las sanciones económicas que habían sido impuestas a Caracas entre 2017 y 2021, en un intento de presionar para la salida de Maduro del poder.

