La Corte Suprema de Chile desestimó una demanda de restitución de tierras presentada por Francisca Lucía Ponce Pinochet, nieta del dictador Augusto Pinochet, en relación a terrenos de la comunidad indígena de Puyehue, en la región de Los Lagos.
En un fallo unánime, la Cuarta Sala del máximo tribunal revocó la decisión de la Corte de Apelaciones de Valdivia, que había dado la razón a Ponce Pinochet en su acción judicial contra Juan Alberto Guerrero Castro y la Comunidad Indígena Llanquileo. La Corte Suprema argumentó que los demandados ya ocupaban el terreno en cuestión antes de que la demandante adquiriera derechos sobre el mismo.
El fallo señala que, “de acuerdo a los hechos acreditados y las alegaciones de las partes, es posible señalar que, una vez que adquirió derechos en el inmueble, dedujo esta en contra de los demandados que ya se encontraban en el lugar con anterioridad”. Además, se mencionó que los demandados alegaron posesión sobre el terreno y que existía un juicio anterior sobre interdicto posesorio en el que Ponce Pinochet no obtuvo resultados favorables.
La Cuarta Sala concluyó que “la ocupación efectuada por los demandados en el predio en cuestión tiene un origen anterior al dominio que invocó la demandante”. Por lo tanto, la Corte Suprema dejó sin efecto la sentencia de primera instancia que había favorecido a Ponce Pinochet y rechazó su demanda de precario, beneficiando así a la comunidad indígena y al otro demandado.
Este fallo se enmarca en un contexto más amplio de disputas sobre tierras en Chile, donde las comunidades indígenas han reclamado históricamente derechos sobre territorios que consideran ancestrales.

