El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, advirtió al Gobierno peruano sobre las posibles consecuencias de negociar de manera deshonesta con Washington, tras el anuncio del presidente interino, José María Balcázar, de que dejará la decisión sobre la compra de aviones de combate a su sucesor.
Navarro, en un mensaje publicado en la red social X, enfatizó que si el Gobierno peruano socava los intereses estadounidenses, utilizará “todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”. Esta advertencia se produjo horas después de que Balcázar manifestara en una entrevista radial su intención de posponer la decisión sobre la adquisición de aviones de combate, un proceso que tiene un presupuesto de 3.500 millones de dólares para la compra de 24 unidades.
Las opciones que Perú tiene sobre la mesa incluyen el F-16 Block 70 de Lockheed Martin, el Gripen de Saab y el Rafale de Dassault. En una entrevista anterior, Balcázar había indicado que se había optado por los F-16 Block 70, aunque posteriormente la Presidencia desmintió que se hubiera firmado algún contrato de compra, aclarando que aún no se había concretado ninguna transacción.
El presidente interino también comentó que la decisión sobre la compra de los aviones debería recaer en el próximo gobernante, quien asumirá el cargo el 28 de julio. Balcázar argumentó que la compra implicaría un gran endeudamiento para el país y que, dado que su gobierno es transitorio, sería más apropiado que el nuevo gobierno, elegido democráticamente, tome esta decisión.
“La compra no se ha sellado, hay un cronograma, pero no hay dinero entregado ni entrega de bienes”, afirmó Balcázar, quien añadió que existe una proposición de compra a Estados Unidos, pero que no se ha formalizado ningún contrato.
El mandatario también subrayó la importancia de que el nuevo gobierno tenga la estabilidad necesaria para abordar decisiones de tal magnitud, sugiriendo que sería ideal que se dialogara con las fuerzas políticas que avancen a la segunda vuelta electoral. Con esta adquisición, Perú busca reemplazar sus antiguos aviones Mirage 2000 y MIG-29, que han estado en servicio desde los años 80 y 90, respectivamente.

