A las 07:30 horas de este jueves, el gobierno del Presidente José Antonio Kast llevó a cabo el primer vuelo de expulsión de migrantes irregulares desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile, ubicado junto al Aeropuerto de Santiago.
Este vuelo, que utilizó un Boeing 737 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), transportó a 40 extranjeros con destinos a Bolivia, Ecuador y Colombia. En detalle, 12 migrantes fueron enviados a Bolivia, 9 a Ecuador y 19 a Colombia. Cada uno de los expulsados fue acompañado por un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) durante el traslado. Además, la aeronave realizará una escala en Iquique para sumar más personas que serán deportadas.
Los migrantes expulsados han sido identificados como individuos que han cometido diversos delitos en el país, incluyendo ingreso por pasos no habilitados, receptación de vehículos motorizados, tráfico de drogas, robo con violencia, lesiones, daños simples y porte ilegal de armas, entre otros.
El plan del gobierno contempla la realización de tres vuelos de expulsión mensuales, y las autoridades están considerando complementar estos viajes aéreos con traslados terrestres en buses. También se ha mencionado la posibilidad de utilizar vuelos chárter, aunque estos implicarían un mayor costo.
Para financiar estas expulsiones, el gobierno utilizará parte de los $4 mil millones asignados en la Ley de Presupuestos, un monto que fue heredado de la administración anterior y que se destinará a cubrir los costos de expulsión durante el semestre, estimándose que cada procedimiento costará cerca de $3 millones.
Sin embargo, por el momento no se han podido concretar expulsiones hacia Venezuela debido a la falta de relaciones diplomáticas que impide coordinar estos procesos.

