Lanchas rápidas iraníes atacaron un petrolero en el estrecho de Ormuz, según reportes de la agencia británica de seguridad marítima, en un contexto de tensiones crecientes en la región.
Este incidente ocurrió el sábado, cuando el capitán del petrolero informó que su embarcación fue interceptada a 37 kilómetros al noreste de Omán por dos lanchas rápidas pertenecientes a los Guardianes de la Revolución Islámica. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido comunicó que las lanchas abrieron fuego sin previo aviso, aunque la tripulación del petrolero se encuentra a salvo tras el ataque.
Paralelamente, el comando central militar de Irán anunció que reanudará la “gestión estricta” del estrecho de Ormuz, una vía de navegación crucial para el transporte de petróleo. Esta decisión marca un cambio respecto a una anterior intención de desbloquear la ruta, que se había discutido en el marco de negociaciones con Estados Unidos. En un comunicado emitido por la televisión estatal, el cuartel general militar iraní acusó a Washington de incumplir promesas al mantener bloqueos a embarcaciones que navegan hacia y desde puertos iraníes.
El mando militar iraní advirtió que mientras Estados Unidos no garantice la libertad de movimiento para todos los buques que visiten Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control estricto. Este estrecho es considerado uno de los pasajes marítimos más importantes del mundo, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
El ataque al petrolero y el anuncio de Irán sobre el cierre del estrecho de Ormuz se producen en un contexto de tensiones geopolíticas en la región, donde las relaciones entre Irán y Estados Unidos han sido particularmente conflictivas en los últimos años.

