La paralización de las obras de ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) ha generado un nuevo conflicto entre el gobierno central y el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego. El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, justificó la detención de los trabajos al señalar que el contrato original fue adjudicado por un monto significativamente mayor al previsto, lo que ha llevado al Ejecutivo a priorizar la crisis fiscal.
Orrego, por su parte, criticó la decisión del gobierno, afirmando que “el término anticipado del contrato del GAM profundiza años de retraso en un proyecto que Santiago necesita”. En sus declaraciones en redes sociales, el gobernador enfatizó que la ciudad requiere no solo infraestructura básica, sino también espacios culturales como el GAM. “Solicitamos al Gobierno que reevalúe esta decisión y priorice su continuidad. No queremos más obras abandonadas”, añadió.
El ministro Arrau explicó que el contrato fue licitado inicialmente por 72 mil millones de pesos, pero adjudicado por 114 mil millones, lo que representa un aumento considerable en los costos. “Recibimos un déficit estructural histórico. Más que nunca, cada peso público requiere orden y justificación”, afirmó el ministro, reiterando la postura del gobierno sobre la necesidad de austeridad fiscal.
Orrego recordó que esta no es la primera vez que se enfrenta a la paralización de obras en la región, mencionando el caso de la ciclovía del Eje Alameda. Aseguró que detener el proyecto del GAM significaría perder una inversión ya realizada en diseños y estudios, así como en equipos adquiridos. Además, advirtió que el contrato ya había sido visado por la Contraloría, lo que implicaría que el gobierno tendría que pagar compensaciones significativas a la empresa constructora.
El gobernador también hizo hincapié en que los recursos para el GAM deberían ser considerados como parte de una política de Estado, instando a no dejar obras abandonadas y a buscar soluciones para finalizar proyectos que son esenciales para la ciudad. “Detrás de esta licitación y del contrato adjudicado del GAM, hay miles de millones de pesos y miles de horas de trabajo profesional. No las perdamos”, reflexionó.
En respuesta a la controversia, el ministro de las Culturas y las Artes, Francisco Undurraga, defendió la decisión de paralizar las obras, argumentando que la ampliación del GAM ha estado detenida desde 2018 y que no había garantías de financiamiento para su conclusión. Undurraga también criticó la gestión de su predecesora, Carolina Arredondo, señalando que los términos del contrato no estaban claros y que el aumento de costos no estaba contemplado en los presupuestos de los ministerios involucrados.
El ministro concluyó que, aunque se intentará buscar una colaboración público-privada, la responsabilidad del gobierno es actuar con honestidad y no generar deudas que no se puedan pagar. En este contexto, la paralización del GAM se convierte en un nuevo capítulo de tensiones entre el gobierno central y las autoridades regionales, en un momento en que la cultura y el desarrollo urbano son temas de creciente relevancia en la agenda pública.

