El 21 de abril de 1981, Canal 13 lanzó “La madrastra”, una teleserie que se convertiría en un hito de la televisión chilena, cumpliendo 45 años desde su estreno.
Protagonizada por la actriz uruguaya Yael Unger, quien interpretó a Marcia Espínola, la historia gira en torno a una mujer injustamente acusada de un crimen durante unas vacaciones con amigos, que pasa 20 años en prisión en Estados Unidos. Al salir de la cárcel, regresa a Chile con el objetivo de recuperar su vida y reunirse con sus tres hijos. La teleserie, dirigida por Óscar Rodríguez y escrita por Arturo Moya Grau, marcó un antes y un después en la producción de telenovelas en el país, estableciendo un fenómeno que perdura hasta hoy.
Yael Unger, quien ha participado en otras producciones como “La noche del cobarde” y “Aquelarre”, se ha alejado de la actuación y actualmente se dedica a su vida personal dentro del sistema Isha. A pesar de su retiro, recuerda con cariño su experiencia en “La madrastra”: “Fue una producción extraordinaria… desde los libretos hasta los directores, porque teníamos dos directores, uno de cámara y otro de actores (Ramón Núñez)… y los actores, buenísimos. Un gran elenco”.
El elenco de la teleserie incluyó a destacados actores como Walter Kliche, Jaime Vadell, Gloria Münchmeyer y Claudia Di Girólamo, entre otros. A pesar del éxito rotundo de la serie, Unger confiesa que nunca se sintió completamente segura de su actuación, afirmando: “Nunca consideré que lo estaba haciendo bien… porque era muy insegura”. Sin embargo, tras un proceso de sanación personal, comenzó a valorar su trabajo y a reconocer su impacto en la audiencia.
“La madrastra” no solo capturó la atención de los chilenos, sino que también trascendió fronteras, convirtiendo a Unger en una figura recordada en el subconsciente colectivo del país. “Agradezco tanto porque yo estoy prácticamente en el subconsciente colectivo de todo Chile”, comentó la actriz, quien sigue recibiendo muestras de cariño del público.
En el marco de este aniversario, Canal 13 ha continuado innovando en el ámbito de la ficción, produciendo telenovelas icónicas y, más recientemente, mininovelas diseñadas para plataformas digitales. Estas nuevas producciones, que incluyen títulos como “Mi boda es una trampa” y “El millonario que quería que lo amaran”, están pensadas para ser consumidas en dispositivos móviles, con episodios de corta duración que se adaptan a los hábitos actuales de visualización.
Unger se mostró sorprendida por la evolución de las teleseries hacia formatos digitales, expresando su deseo de que estas nuevas producciones mantengan la calidad y los valores que caracterizaban a las historias de su época. “La ficción te hace bien, te entretiene y te saca un poco del mundo diario”, concluyó, resaltando la importancia de la conexión emocional que las teleseries generan en la audiencia.

