La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, se presentó este martes ante los 193 Estados miembros de la ONU en un momento crucial de su candidatura a la Secretaría General de la organización, participando en los denominados “diálogos interactivos”. Esta instancia es la primera de cuatro en las que los postulantes responderán a las preguntas de los países, siendo fundamental para evaluar el apoyo a su candidatura y definir el rumbo del proceso.
Durante su intervención de aproximadamente diez minutos, Bachelet destacó la importancia de recuperar el diálogo, fortalecer el multilateralismo y reinstaurar la esperanza en un contexto internacional caracterizado por diversas crisis. La exmandataria, que cuenta con el respaldo de Brasil y México, enfrenta la situación sin el apoyo del gobierno de José Antonio Kast, que ha manifestado su negativa a respaldar su postulación. A pesar de esta falta de apoyo local, su candidatura ha ido ganando terreno en el ámbito internacional, posicionándose como una de las opciones más fuertes de América Latina.
En su discurso, Bachelet subrayó la complejidad del contexto global actual y la necesidad de reconstruir la confianza entre las naciones. “Mi mensaje principal es la necesidad urgente de esperanza. Nuestro mundo y el orden que se basa en el derecho internacional se ve bajo una presión nunca antes vista”, afirmó. También hizo hincapié en la existencia de conflictos armados, la competencia estratégica entre potencias y las violaciones a los derechos humanos, señalando que “la confianza en las instituciones se ha visto muy debilitada”.
Uno de los ejes centrales de su exposición fue la defensa del papel de las Naciones Unidas como un espacio de encuentro global. “Las Naciones Unidas siguen siendo el único lugar donde cada nación puede hablar con las otras, una casa donde todas las voces comparten el mismo techo. El diálogo universal es lo que hay que proteger”, enfatizó, comprometiéndose a “recuperar la necesidad urgente del diálogo”.
Bachelet también compartió su historia personal, vinculándola con los desafíos actuales de la ONU. Recordó el impacto del golpe de Estado de 1973 en Chile, que afectó profundamente su vida y la de su familia. “El día del Golpe de Estado de 1973 en mi país, mi padre sufrió las consecuencias cuando quienes estaban en el poder traicionaron el Estado de Derecho”, relató. En este contexto, destacó la importancia de la comunidad internacional en el proceso de recuperación democrática en Chile, afirmando que “la presión internacional y la solidaridad en el mundo ayudó a restablecer la paz y la democracia en mi patria”.
Al finalizar su intervención, Bachelet hizo un llamado a los Estados miembros a no aceptar la desesperanza, instando a optar por la esperanza, la reparación y la cooperación para lograr un mundo más próspero y en paz. “He ahí mi visión para el renovado futuro de las Naciones Unidas que presento ante ustedes el día de hoy”, concluyó.
El cronograma oficial indica que tras la presentación de Bachelet, el actual director del organismo nuclear de la ONU, el argentino Rafael Grossi, también expondrá. Este miércoles, será el turno de la exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan, y del expresidente de Senegal, Macky Sall, completando así la ronda de candidatos en esta fase decisiva del proceso.

