Ley de conciliación permite teletrabajo a padres y cuidadores, pero su cumplimiento es débil. Organizaciones piden mayor fiscalización y claridad en la normativa.
A fines de enero, se implementó en el país la Ley de Conciliación de la vida personal, familiar y laboral, que otorga a los padres y madres de niños menores de 14 años, así como a quienes cuidan a personas con discapacidad o en situación de dependencia severa o moderada, el derecho a trabajar de manera remota o teletrabajo. Esta normativa ha sido esperada con gran anticipación, especialmente por las trabajadoras del país. Sin embargo, más de seis meses después de su entrada en vigor, la organización de la sociedad civil Yo Quiero Estar ha denunciado un cumplimiento deficiente de la ley por parte de las empresas, solicitando a las autoridades que intensifiquen las fiscalizaciones relacionadas con este asunto.
Verónica Campino, cofundadora de la organización, ha indicado que han recibido múltiples denuncias y reportes de fiscalización que demuestran que muchas empresas no están cumpliendo con la obligación de ofrecer teletrabajo. Campino afirmó: “De acuerdo a nuestros indicadores, hay empresas que no han aceptado ninguna solicitud de teletrabajo y son las mismas empresas que luego ganan premios de ‘Best Place to Work’ o ‘Mejor lugar para trabajar para padres y madres’. Ojo ahí”. Además, la vocera de la organización destacó que las bases de datos administrativas no reflejan adecuadamente esta situación. “De acuerdo a información que nos ha hecho llegar la subsecretaría del Trabajo -a través de una mesa de trabajo que busca monitorear la implementación de la ley de conciliación de la que somos parte- han habido muy pocas denuncias y eso no conversa con los datos internos que manejamos”, explicó.
Campino sugirió que una posible razón para esta discrepancia podría ser la falta de claridad en la plataforma de la Dirección del Trabajo. “Hay un banner sobre la Ley de 40 horas y la Ley Karin, pero nada sobre conciliación. En otros casos, en las oficinas de la DT les dicen que no corresponde una denuncia, pues la ley establece que queda a discreción del empleador. No pareciera haber un esfuerzo por parte de la DT para implementar correctamente esta ley ni de capacitar a sus fiscalizadores”, comentó.
Para ilustrar la magnitud del problema, la organización ha recopilado varios testimonios de mujeres que han enfrentado dificultades al intentar acceder al teletrabajo. Una de ellas relató que solicitó trabajo remoto al 100%, pero su petición fue rechazada por la empresa. “Hice una carta para justificar, mis funciones son compatibles y también fue rechazada. Se me volvió a ofrecer la jornada híbrida de toda la empresa (dos días de teletrabajo y sábado por medio). Acudí a la DT y el fiscalizador le encontró la razón a la empresa pues me ofrecieron una alternativa”, narró la trabajadora, quien también mencionó que recibió una carta de desvinculación a fin de mes.
Otra mujer compartió su experiencia al solicitar en febrero una jornada híbrida, con trabajo presencial en las mañanas y teletrabajo en las tardes. “Hasta la fecha, no he tenido respuesta formal, trabajé toda la pandemia con teletrabajo. Hice una denuncia en la DT en junio y, hasta la fecha, no me asignan fiscalizador. Mis labores son totalmente administrativas ya que es todo gestión por sistemas”, expuso.
Ante estos y otros casos, Campino enfatizó la necesidad de que las autoridades proporcionen más certezas jurídicas a las madres cuidadoras y que se refuerce el papel fiscalizador de la Dirección del Trabajo. Hasta el momento, la DT ha logrado imponer algunas multas a empresas que se han negado a ofrecer teletrabajo. Entre las empresas multadas se encuentran aquellas del sector de producción de alimentos, banca, servicios e industria, entre otros.

