La participación de Di Mondo en el reality El Internado de Mega se ha visto envuelta en una controversia que ha llevado a la ruptura de su relación con el canal. Aunque fue anunciado como el primer integrante del programa, su estancia se vio truncada antes de comenzar, tras acusaciones de irregularidades en su proceso migratorio.
El socialité denunció públicamente que la productora Global Content lo envió a Perú con una visa de turista, un procedimiento que él calificó de “ilegal” y que podría poner en riesgo su situación migratoria. En respuesta a esta situación, Di Mondo decidió autodenunciarse ante las autoridades peruanas, solicitando una investigación sobre lo que considera una contratación irregular de trabajadores extranjeros.
Desde que se hicieron públicas estas acusaciones, el vínculo entre Di Mondo y Mega se ha deteriorado significativamente. El canal sostiene que el socialité incumplió su contrato justo cuando el programa lleva un mes y medio al aire, y ha comenzado a preparar una demanda en su contra. En un comunicado, Mega desmintió las afirmaciones de Di Mondo, señalando que “es falso e irresponsable afirmar que este procedimiento es ilegal”.
El canal explicó que todos los participantes del reality ingresaron a Perú como turistas, conforme a la legislación migratoria del país. En su defensa, Mega citó el Decreto Legislativo N.º 1350, que permite solicitar un cambio de calidad migratoria dentro del territorio peruano, siempre que se haya ingresado de manera regular. Afirmaron que Di Mondo ingresó y salió de Perú como turista y que, al momento de iniciar el trámite migratorio, él optó por retirarse del país por motivos personales.
Además, Mega acusó a Di Mondo de haber difundido un documento interno de Migraciones, que contiene información personal y sensible de ciudadanos extranjeros y funcionarios públicos. Esta acción, según el canal, podría violar la Ley N.º 29733 de Protección de Datos Personales, lo que podría acarrear responsabilidades administrativas e incluso penales.
Con ambas partes sosteniendo versiones opuestas y Mega preparándose para acciones legales, la disputa entre Di Mondo y El Internado ha trascendido más allá de la pantalla, generando un debate sobre las normativas migratorias y la protección de datos en el contexto de la televisión y el entretenimiento.

