La Agencia Espacial Europea (ESA) ha revelado el hallazgo de casi 1.400 objetos anómalos en el Archivo Legado del telescopio Hubble, gracias a una innovadora herramienta de inteligencia artificial.
Investigadores de la ESA, David O’Ryan y Pablo Gómez, desarrollaron una herramienta de inteligencia artificial denominada AnomalyMatch, que permite analizar millones de imágenes astronómicas en un tiempo récord. Esta IA fue capaz de examinar cerca de 100 millones de recortes de imágenes del Hubble y detectar diversas anomalías astrofísicas en un lapso de solo dos días, un proceso que tradicionalmente habría requerido un esfuerzo considerable por parte de los científicos.
De las anomalías identificadas, aproximadamente 1.400 fueron confirmadas como reales tras una revisión adicional, y más de 800 de ellas no habían sido documentadas previamente. Este descubrimiento ha sido publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.
Según la ESA, la mayoría de las anomalías detectadas por la IA incluyen galaxias en proceso de fusión o interacción, que presentan formas inusuales o dejan tras de sí largas colas de estrellas y gas. Además, se identificaron lentes gravitacionales, un fenómeno que ocurre cuando la gravedad de una galaxia en primer plano curva el espacio-tiempo, distorsionando la luz de una galaxia más distante y creando un efecto visual de arco o círculo. También se encontraron galaxias con grandes cúmulos de estrellas, galaxias medusa con tentáculos de gas y discos de formación planetaria observados de lado. Sin embargo, se reportaron docenas de objetos que no encajaron en ninguna clasificación conocida.
Históricamente, estas anomalías eran detectadas por astrónomos que revisaban manualmente el material del Hubble o a través de proyectos de ciencia ciudadana. La implementación de la IA ha permitido acelerar este proceso significativamente. Gómez destacó que “este es un uso fantástico de la IA para maximizar la producción científica del archivo del Hubble. Encontrar tantos objetos anómalos en los datos del Hubble, donde cabría esperar que ya se hubieran encontrado muchos, es un gran resultado”. O’Ryan añadió que las observaciones archivadas del telescopio Hubble “constituyen un tesoro de datos en los que se pueden encontrar anomalías astrofísicas”.
Este avance en la utilización de inteligencia artificial no solo promete revolucionar la forma en que se analizan los datos astronómicos, sino que también abre la puerta a nuevas investigaciones en otros grandes conjuntos de datos científicos.

