Igor Lichnovsky, defensor chileno del Club América, enfrenta una complicada situación tras ser considerado una carga para el equipo debido a su prolongada ausencia por una lesión.
El jugador, que fue clave en la obtención de un tricampeonato en la Liga MX, se encuentra alejado de las canchas desde que sufrió una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla derecha. A pesar de tener contrato con el Club América hasta junio de 2027, la directiva busca la manera de rescindir su contrato anticipadamente, ya que su permanencia impide el fichaje de un nuevo jugador extranjero. El entrenador André Jardine ha expresado su deseo de que Lichnovsky deje el club para poder incorporar al mediocampista brasileño Rodrigo Dourado.
En una reciente conferencia de prensa, Jardine comentó sobre la situación: “La reflexión que hicimos en vacaciones me llevó a la conclusión sobre que era importante el movimiento de sacar un central y traer un contención más. A veces nos sentíamos cortos en esa función”. El técnico también destacó la importancia de Lichnovsky en los títulos obtenidos, pero considera que es el momento adecuado para que el jugador busque nuevas oportunidades: “Igor hizo un gran trabajo, fue muy importante en los dos primeros títulos que tuvimos. No lo habríamos logrado sin él. Es un central de selección con grandes virtudes, pero hoy con el equipo que tenemos, es el momento para que busque otro camino”.
Sin embargo, Lichnovsky ha manifestado su negativa a aceptar una salida del club, ya que no está dispuesto a renunciar a su salario anual de aproximadamente 11,2 millones de pesos mexicanos (cerca de 2 millones de dólares). Su abogado, Marcelo Bee Sellares, explicó que el jugador tiene un contrato vigente hasta el 30 de junio de 2027, con una opción automática de renovación para 2028. Actualmente, Lichnovsky ha sido excluido de la Liga MX y de la Concachampions, y aunque entrena en Coapa, no ha tenido minutos de juego.
El Club América ha propuesto una rescisión de contrato hasta 2026, pero el agente de Lichnovsky ha rechazado esta oferta, exigiendo el pago total del contrato. La cláusula de rescisión se sitúa en 2.5 millones de dólares (50 millones de pesos mexicanos). A pesar de las negociaciones, el defensor ha rechazado ofertas de otros clubes, incluyendo a Necaxa, Pachuca y equipos de la MLS, lo que complica aún más su situación actual en el equipo mexicano.

