Lego, la icónica marca danesa, ha transformado la industria juguetera desde 1932, uniendo generaciones a través de la creatividad y la innovación en sus ladrillos.
Los juguetes han desempeñado un papel crucial en la historia universal, marcando épocas y uniendo generaciones. En este contexto, Lego se destaca como una de las empresas de juguetes más exitosas y reconocidas a nivel global, gracias a sus icónicos bloques de plástico que fomentan la imaginación y creatividad de los niños. La historia de Lego se inicia en 1932 en Billund, Dinamarca, con Ole Kirk Christiansen, un carpintero que enfrentó un camino lleno de desafíos antes de lanzar su invención, aunque no pudo disfrutar de su éxito en vida.
La trayectoria de Lego está marcada por tragedias personales y dificultades económicas. Ole Kirk Christiansen fundó su negocio tras perder su empleo en una fábrica de madera. Inicialmente, su empresa se dedicaba a la fabricación de productos de carpintería, como banquillos, puertas y mesas, además de colaborar en la construcción de establos. Sin embargo, la situación se complicó con la muerte de su esposa durante el parto de su quinto hijo y la crisis económica provocada por la Gran Depresión. A pesar de su profundo dolor, Ole continuó con su negocio para poder alimentar a sus cinco hijos, adaptándose a las nuevas circunstancias y comenzando a producir juguetes de madera simples. Su objetivo era combinar educación y diversión, y en su catálogo incluía trenes, animales y juguetes didácticos. En un corto período, su emprendimiento se convirtió en la principal fuente de ingresos de la familia, y en 1936, decidió nombrar a su empresa Lego, que significa “jugar bien” en danés, reflejando su filosofía de ofrecer productos de calidad.
La llegada de la Segunda Guerra Mundial trajo consigo nuevos desafíos, incluyendo un incendio que afectó su empresa. La escasez de madera resultante de la guerra llevó a Ole a replantear su modelo de negocio. En 1946, decidió invertir en una costosa máquina para moldear plástico, abandonando la madera y diversificando su catálogo con juguetes más fáciles de ensamblar y desensamblar. Kjeld Kirk, uno de los nietos de Ole, comentó en una entrevista con la BBC que su abuelo veía el plástico como un material innovador que ofrecía nuevas posibilidades de creación.
La perseverancia y creatividad de Ole le permitieron, en pocos años, recuperar su posición como uno de los principales fabricantes de juguetes en Dinamarca y Europa. En 1951, lanzó su primer gran éxito de ventas, el tractor Ferguson, que vendió alrededor de cien mil unidades en sus primeros tres años. Este modelo no solo marcó un hito en las ventas, sino que también despertó el interés de los niños por el nuevo sistema de construcción de piezas de plástico, los famosos ladrillos que se ensamblan entre sí.
Sin embargo, el éxito inicial de los ladrillos también trajo críticas, ya que las piezas originales eran huecas, lo que provocaba que las construcciones se desarmaran con facilidad. Ante el temor de que su negocio se estancara, Godtfred, uno de los hijos de Ole, propuso la adición de pequeños tubos en la parte inferior de los ladrillos, lo que mejoró significativamente la calidad y la facilidad de ensamblaje. Este nuevo diseño fue patentado en 1958 y se ha mantenido vigente durante más de seis décadas, consolidando a Lego como una de las empresas más exitosas del mundo. Ese mismo año, Ole falleció.
A lo largo de los años, Lego se transformó en un universo propio, especialmente en la década de 1960, permitiendo a los niños crear mundos, países y ciudades imaginarias. En 1968, la empresa inauguró su primer parque temático, Legoland, que actualmente cuenta con varias sedes en todo el mundo. Además, Lego ha colaborado con diversas marcas para crear versiones de personajes icónicos como Batman, Superman y Darth Vader en su universo de ladrillos. En 2014, se estrenó “The Lego Movie”, que se convirtió en un éxito de taquilla y abrió la puerta a otros proyectos audiovisuales de la compañía, que sigue siendo gestionada por la familia de Ole, quien siempre incluyó a sus hijos y nietos en la toma de decisiones.
Las cifras reflejan la magnitud de Lego en el mercado. Con más de 300 variedades de conjuntos disponibles y numerosos acuerdos de licencia que han llevado a la creación de versiones de personajes de películas de Hollywood, la empresa ha experimentado un crecimiento anual cercano al 23% desde 2015, superando los 4.000 millones de dólares en ventas anuales. Estos números superan ampliamente a los de uno de sus principales competidores, Mattel, que reportó ingresos de 1.900 millones de dólares por semestre en el mismo período. John Goodwin, responsable de finanzas de la empresa, afirmó: “En lo que tenemos que estar enfocados es en seguir innovando en torno al ladrillo de Lego, creando maravillosas experiencias de juego para los niños alrededor del mundo y continuar siendo relevante a medida que evolucionan las tendencias”.

