El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta una nueva controversia relacionada con el movimiento MAGA (Make America Great Again) y su propio Partido Republicano, en torno a la liberación de los archivos del Caso Epstein. Esta situación se ha intensificado tras la revelación de un correo electrónico de Jeffrey Epstein de 2011, en el que se menciona que Trump “pasó horas” en su casa con una víctima de tráfico sexual, además de afirmar que el actual presidente “sabía sobre las chicas”.
La polémica surge en un contexto donde varios congresistas demócratas han presionado para que se liberen todos los documentos y comunicaciones relacionados con Epstein, así como información sobre la investigación de su muerte en prisión en 2019. En este sentido, se ha planteado la posibilidad de que un número significativo de republicanos en la Cámara de Representantes apoye un proyecto de ley que obligaría al Departamento de Justicia a hacer públicos estos archivos.
Este conflicto ha generado una división notable dentro del Partido Republicano, especialmente entre Trump y la legisladora de Georgia, Marjorie Taylor Greene, quien ha sido una de sus más fervientes defensoras. Thomas Massie, un representante republicano de Kentucky, ha indicado que podría haber “100 o más” votos a favor de la medida para liberar los archivos. Greene, junto a otros dos congresistas, Nancy Mace de Carolina del Sur y Lauren Boebert de Colorado, ha firmado la petición para que se haga pública esta información.
La ruptura entre Trump y Greene se hizo evidente la semana pasada, cuando el presidente anunció su apoyo a un posible rival de Greene en las elecciones legislativas de noviembre de 2026, afirmando que lo haría “si se postula la persona adecuada”. Greene, por su parte, ha expresado que la controversia se centra en la necesidad de transparencia sobre el caso Epstein, cuestionando la resistencia de Trump a liberar los archivos. “No tengo idea de lo que hay en los archivos. Ni siquiera puedo adivinar. Pero esa es la pregunta que todos se hacen, ¿por qué luchar tan duro contra esto?”, comentó Greene.
La disputa se intensificó durante el fin de semana, cuando Trump publicó en redes sociales: “¡El hecho es que a nadie le importa esta traidora a nuestro país!” refiriéndose a Greene. Sin embargo, en un giro inesperado, Trump cambió su postura y sugirió que los republicanos de la Cámara de Representantes deberían votar sobre la liberación de los archivos del caso Epstein. “No tenemos nada que ocultar, y es hora de dejar atrás esta farsa demócrata perpetrada por lunáticos de la izquierda radical para desviar la atención del gran éxito del Partido Republicano”, escribió Trump en sus redes sociales tras regresar de un viaje a Florida. La votación sobre este tema podría llevarse a cabo este martes.

