El desalojo de la toma Lajarilla en Viña del Mar se llevó a cabo este martes con la presencia de Carabineros y autoridades locales. A pesar de que el proceso transcurrió de manera pacífica, el abogado de los pobladores, Gustavo Burgos, criticó duramente la falta de medidas adecuadas para los afectados.
Desalojo en Lajarilla
El desalojo de la toma Lajarilla se realizó en un ambiente controlado, sin incidentes violentos. Sin embargo, Gustavo Burgos, quien representa a los pobladores, expresó su descontento con la situación. En sus declaraciones, afirmó: “Hasta donde sé, lo que hay es un gimnasio y una casa en Nuevo Norte que tiene capacidad para 30 personas. Eso es una burla a las instituciones, es una burla a los derechos humanos y es una burla a los derechos de los pobladores”. Según el abogado, la comunidad desplazada supera las 400 personas, lo que pone de manifiesto la insuficiencia de los recursos disponibles para su reubicación.
Críticas a la gestión del desalojo
El abogado Gustavo Burgos también señaló que existe un grave incumplimiento por parte de las autoridades, describiendo la situación como “una vergüenza para la justicia, es una vergüenza para nuestras instituciones y es manifiestamente una vulneración a los derechos fundamentales de los pobladores”. Además, acusó a las autoridades de desinformar sobre la planificación del proceso, indicando que “recién ahora están comprando colchonetas para los afectados”.
En sus declaraciones, Burgos enfatizó que las autoridades no han hecho esfuerzos suficientes para informar a los pobladores sobre las opciones de albergue disponibles. “Ellos ni siquiera han venido a este lugar a invitar a los pobladores a concurrir a un albergue. Yo a través de la prensa me he informado que hay una ubicación donde los pobladores pueden llegar para requerir albergue”, agregó, subrayando el maltrato que, según él, han sufrido los afectados.
Presencia del propietario del terreno
El dueño del terreno, José Masú, también estuvo presente durante el desalojo, supervisando la salida de las familias y el retiro de sus pertenencias. Algunos vecinos denunciaron que se vieron obligados a dejar atrás enseres debido a la falta de transporte adecuado para trasladar sus pertenencias.
Desde la Delegación Regional, se espera una declaración oficial que aborde el desarrollo del operativo y responda a las acusaciones sobre la falta de preparación en la reubicación de los afectados.

