Polémica entre Juan Cristóbal Guarello y Gabriel Alemparte sobre el legado de Fernando Guarello Fitz-Henry, abuelo del periodista, en el contexto político chileno.
Durante la semana pasada, se generó una intensa controversia entre Juan Cristóbal Guarello y Gabriel Alemparte, centrada en la figura del abuelo del periodista, Fernando Guarello Fitz-Henry. La discusión se originó en el programa “Sin Filtros”, donde el panel abordaba el despido de Isabel Amor como directora de SernamEG en la región de Los Ríos. Esta oficina está bajo la supervisión directa del Ministerio de la Mujer, cuyo cargo ocupa Antonia Orellana, quien es sobrina de Alemparte y bisnieta de Guarello Fitz-Henry.
Alemparte, en el transcurso del programa, realizó una afirmación que generó revuelo: “Si uno es culpable de lo que hacen los antepasados de uno, quiero recordarle a usted que es bisnieta del diputado nazi, del Partido Nacional Socialista chileno, Fernando Guarello Fitz-Henry, que fue diputado entre 1937 y 1941”. Esta declaración provocó la respuesta de Guarello en su programa de Internet “La Hora de King Kong”, donde aclaró su postura sobre el legado de su abuelo. Guarello explicó que su abuelo fue parte del movimiento nacional socialista entre 1936 y 1938, y que fue elegido diputado por Valparaíso. Sin embargo, destacó que tras la Matanza del Seguro Obrero, el partido se disolvió y se formó una vanguardia popular que apoyó al presidente Pedro Aguirre Cerda. Guarello también cuestionó la relevancia de los actos de su abuelo en relación con su propia vida, afirmando: “Él murió en 1971 de cáncer. ¿Qué tiene que ver una bisnieta que nació en 1989? ¿Por qué sacai eso a colación?”.
La discusión sobre la existencia de un partido nacional socialista en Chile fue abordada por el historiador Joaquín Fernández, académico de la Universidad Finis Terrae, quien confirmó que efectivamente existió un Movimiento Nacional Socialista en Chile durante la década de 1930. Fernández explicó que este movimiento tuvo una corta duración y logró colocar a tres de sus miembros en el Congreso, entre ellos Guarello Fitz-Henry. El historiador caracterizó al movimiento como una versión chilena del fascismo, destacando que, aunque no fue el único, sí fue el más relevante en términos de representación electoral. Fernández añadió que las fuentes ideológicas del movimiento eran de carácter fascista, tomando elementos del fascismo italiano y del nacionalsocialismo alemán, y que se posicionaban como críticos del liberalismo y de la democracia liberal.
Cristóbal García Huidobro, otro historiador y académico de la Universidad de Santiago, también ofreció su perspectiva sobre el tema. García Huidobro subrayó que el nacional socialismo chileno era un fenómeno distinto, que no se caracterizaba por el racismo, aunque sí estaba alineado con las doctrinas tradicionales del fascismo italiano. Además, mencionó que este movimiento no compartía la dimensión pagana de los nazis, pero era profundamente nacionalista y estatista, logrando una notable conexión con la juventud de la época. García Huidobro concluyó que, aunque el nacional socialismo chileno tenía raíces en el fascismo, se encontraba muy alejado de la ideología alemana.
Es importante señalar que el Movimiento Nacional Socialista en Chile fue disuelto en enero de 1939, y muchos de sus miembros se unieron a partidos políticos más pequeños en el país.

