
Un reciente sondeo de Plaza Pública de Cadem revela que un 58% de los chilenos considera que el país necesita un gobierno de emergencia, mientras que el presidente José Antonio Kast cuenta con una aprobación del 57% en su primera semana de gestión, cifras que superan a sus predecesores desde 2010.
La encuesta, que refleja la opinión de los ciudadanos sobre la situación actual del país, muestra que la desaprobación hacia la gestión de Kast se sitúa en un 34%. Estas cifras son las más altas registradas para un mandatario en sus primeros días en el cargo, superando a los gobiernos de Sebastián Piñera, Michelle Bachelet y Gabriel Boric en términos de evaluación positiva y negativa.
En cuanto a las prioridades del gobierno, el 61% de los encuestados opina que deben centrarse en la seguridad, la delincuencia y el narcotráfico, mientras que un 41% considera que el empleo debería ser la principal preocupación, y un 21% se inclina hacia la inmigración.
Respecto a la propuesta de indultar a carabineros o militares condenados por hechos ocurridos durante el estallido social, el 51% de los participantes se mostró en desacuerdo, mientras que el 41% la apoya. Además, en relación al eventual retiro del apoyo del Gobierno a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de las Naciones Unidas, el 45% está a favor de quitarle el respaldo, mientras que otro 45% se opone a esta medida.
Sobre el tema del cable submarino entre Chile y Asia, el 52% de los encuestados apoya la decisión de pausar el proyecto, en contraste con el 37% que se manifiesta en desacuerdo. En cuanto al gabinete del presidente Kast, la ministra de Energía, Ximena Rincón, es la más reconocida por la ciudadanía, con un 80% de aprobación, seguida por la ministra del Deporte, Natalia Duco, con un 79%.
Otros miembros del gabinete también reciben buenas calificaciones, como la vocera de gobierno, Mara Sedini (67%), el ministro de Vivienda, Iván Poduje (58%), la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot (52%), y el titular de Hacienda, Jorge Quiroz (50%).
En un contexto más amplio, Chile enfrenta desafíos significativos, como la escasez hídrica, lo que hace que el uso de agua no convencional se vuelva crucial. Estrategias como el reúso, la desalación y la gestión digital son cada vez más relevantes para asegurar el consumo humano y el desarrollo de diversas industrias.