
El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, expresó su preocupación por el proyecto de ley que propone el gobierno de José Antonio Kast, el cual tipifica como delito el ingreso irregular a Chile. Chomali afirmó que “querer cuidar la vida propia o la vida de la familia, no es un delito bajo ningún punto de vista”.
En una entrevista con 24 Horas, el cardenal subrayó la importancia de que las medidas adoptadas en este contexto sean respetuosas de la dignidad humana. “Hay que distinguir entre quienes están hoy en el país y quienes entrarán de manera irregular”, agregó, enfatizando la necesidad de un enfoque humano en la gestión de la migración.
Chomali también abordó la problemática de la baja natalidad en Chile y el aumento de la población de adultos mayores, quienes a menudo carecen de cuidadores. “No tenemos ninguna posibilidad de seguir funcionando como país, porque lo que hace un país son las personas, y esas personas ya no están porque no hay natalidad”, indicó. El arzobispo destacó que el país enfrenta una “crisis de natalidad” y una “soledad impresionante de los adultos mayores”, lo que hace urgente la necesidad de aumentar la población en Chile.
El cardenal describió la migración como un “estado de necesidad de muchas personas”, señalando que es un “principio básico de sobrevivencia”. En este sentido, Chomali criticó la idea de considerar la migración como un delito, argumentando que esto no se alinea con la realidad de muchas personas en el mundo que enfrentan situaciones de pobreza y violencia.
Además, se refirió a la propuesta de las nuevas autoridades de retirar beneficios sociales a quienes se encuentren en situación migratoria irregular. Chomali enfatizó que “una persona migrante tiene una dignidad que merece ser respetada”, y que el derecho a los bienes sociales es anterior a su condición migratoria.
“Los países tienen todo el derecho de cuidar su frontera, sin lugar a dudas, con medidas persuasivas, pero eso no quita para nada el reconocer la dignidad que tiene cada persona y esa hay que cuidarla”, concluyó el cardenal Chomali.