El magnate Elon Musk, propietario de la red social X, expresó el sábado su opinión de que la Unión Europea (UE) “debería ser abolida”, tras recibir una multa de 120 millones de euros (aproximadamente 140 millones de dólares) impuesta por el bloque comunitario. Esta sanción se deriva de una investigación que concluyó que la plataforma violó las normas digitales establecidas por la UE.
La multa, que fue anunciada el viernes, representa la primera sanción bajo el Reglamento de Servicios Digitales (DSA), una legislación aprobada hace dos años con el objetivo de combatir contenidos ilegales y peligrosos en línea. Según la Comisión Europea, X fue hallada culpable de no cumplir con la obligación de transparencia que exige la ley, incluyendo el uso engañoso de la “marca de verificación azul” y la falta de acceso a datos públicos para investigadores. Además, la Comisión señaló que la plataforma no fue suficientemente clara en su publicidad.
En respuesta a la multa, Musk utilizó su cuenta de X, que cuenta con alrededor de 230 millones de seguidores, para criticar a la UE. “La UE debería ser abolida y la soberanía devuelta a los países individuales, para que los gobiernos puedan representar mejor a sus ciudadanos”, escribió. En un intercambio posterior, Musk reafirmó su postura, afirmando: “Lo digo en serio. No estoy bromeando”. También expresó su aprecio por Europa, pero descalificó a la UE como un “monstruo burocrático”.
La reacción de la Comisión Europea no se hizo esperar. En una rueda de prensa, la portavoz Paula Pinho calificó las declaraciones de Musk como “descabelladas” y defendió la libertad de expresión, aunque subrayó que tales comentarios pueden polarizar el discurso público. Musk llegó a comparar a la UE con el régimen nazi, refiriéndose al bloque como el “Cuarto Reich” y pidiendo su abolición.
El portavoz de política digital de la Comisión, Thomas Regnier, también abordó el tema, señalando que “solo hacen falta una o dos frases para polarizar el mundo” y enfatizando la importancia de mantener un diálogo diplomático. Regnier defendió la DSA, afirmando que no está dirigida contra empresas de ningún país en particular, y que la multa se calculó teniendo en cuenta la estructura corporativa de X, que incluye a su subsidiaria irlandesa X Internet Unlimited Company (XIUC) y a xAI.
La multa de 120 millones de euros se impuso debido a la falta de transparencia en la política de suscripción de X, en el acceso a su repositorio de anuncios y en el funcionamiento de sus algoritmos. La DSA permite sanciones de hasta el 6% de la facturación global de una compañía por incumplimiento de la normativa, y la Comisión dejó claro que la sanción no está dirigida a Musk como individuo, sino a la empresa que él dirige.

