Un brote de gripe aviar ha llevado al Servicio Agrícola Ganadero (SAG) a suspender temporalmente las exportaciones de productos avícolas hacia China, lo que ha resultado en una disminución de los precios del pollo en las carnicerías chilenas.
Desde el 27 de marzo, el SAG decidió autosuspender las exportaciones avícolas tras la detección del brote, permitiendo únicamente la operación de mercados con acuerdos de regionalización o zonificación vigentes. Esta medida ha incrementado la oferta de pollo en el mercado interno, lo que ha llevado a los proveedores a trasladar descuentos a los distribuidores y, finalmente, a los consumidores. En algunas carnicerías, el precio de la pechuga de pollo ha bajado de $4.000 a $3.998, mientras que el trutro entero ha pasado de $3.498 a $2.998.
Los especialistas del sector han indicado que el mercado ha absorbido el impacto de la suspensión de exportaciones y no se anticipan cambios significativos en los precios en el corto plazo. La situación se ha estado desarrollando durante casi un mes, y se espera que el precio del pollo fresco nacional se estabilice en relación con el costo del pollo congelado importado, lo que podría establecer un piso natural en el mercado.
Para los consumidores, este es un momento favorable para adquirir pollo a precios más bajos, ya que el producto se mantiene por debajo de $3.000 en varios puntos de venta, consolidándose como una de las proteínas más accesibles en la canasta familiar. Sin embargo, la incertidumbre persiste en el ámbito internacional. Si la restricción hacia China se mantiene, la mayor disponibilidad de pollo en el mercado interno seguirá beneficiando a los consumidores chilenos. No obstante, cualquier cambio en el contexto externo podría revertir esta tendencia y provocar un aumento en los precios.

