Conflicto entre Chama y Manuel en Gran Hermano genera críticas por comportamiento obsesivo. Expertos advierten sobre el impacto en la salud mental de la participante.
En el capítulo del domingo del reality show “Gran Hermano”, se presentó un conflicto que ha generado controversia entre los espectadores, involucrando a los participantes Alexandra ‘Chama’ Méndez y Manuel Napoli. Desde su ingreso al programa, ambos habían desarrollado una amistad, pero la situación se tornó tensa durante una fiesta celebrada el viernes. En este evento, Napoli expresó su interés romántico hacia Méndez, manifestando su intención de buscarla una vez que salieran del encierro. Sin embargo, la respuesta de la venezolana fue clara: no compartía el mismo interés y prefería que él se mantuviera alejado.
La insistencia de Napoli no fue bien recibida por Méndez, quien le comunicó que su comportamiento le resultaba agotador. A pesar de sus reiteradas aclaraciones, Napoli continuó buscando a “Chama” para obtener más explicaciones. En un momento de la conversación, ella le pidió: “Te lo pido, por favor, no hagas nada por mí. Me agotas”. Esta situación fue observada por el animador del programa, Claudio Michaux, quien ofreció un consejo al público, sugiriendo que si alguien se encuentra en una relación similar, debería reconsiderar su situación.
La respuesta de Napoli a las palabras de Michaux fue sarcástica, lo que provocó una crisis de ansiedad en Méndez, llevándola a llorar y a buscar refugio en el sauna del patio. A pesar de su intento de estar sola, Napoli la observaba desde afuera. Durante la edición del programa, se utilizó la canción “Iris” de Goo Goo Dolls, lo que generó un contexto romántico en un momento que muchos consideraron inapropiado.
Cuando Méndez no pudo calmarse, decidió acudir al confesionario, donde continuó expresando su angustia. “Ya colapsé, no lo quiero tratar mal, pero estoy colapsando por todo”, le dijo a la voz en off del programa. Mientras tanto, su amiga Michelle Carvalho se acercó a Napoli para hablar sobre la situación, instándole a entender que su relación con Méndez no iba a evolucionar más allá de la amistad. Carvalho le advirtió que su comportamiento era demasiado intenso y que no debía esperar un cambio en la percepción de Méndez.
El comportamiento de Napoli fue objeto de críticas en redes sociales, donde muchos televidentes consideraron que su actitud era más cercana al acoso que a un interés romántico. Comentarios en línea reflejaron la preocupación por la dinámica entre ambos participantes, con algunos usuarios expresando que la situación era inquietante y que el comportamiento de Napoli cruzaba límites.
Desde una perspectiva psicológica, el clínico Julio César Carrasco, del Instituto Kintsugi, analizó el comportamiento de Napoli, señalando que presenta rasgos de acoso que podrían estar relacionados con una obsesión. Carrasco describió que este tipo de conducta puede estar asociada al Trastorno de Personalidad Dependiente, caracterizado por la falta de respeto hacia los límites personales y la persistencia en conductas que causan malestar a otros. Además, mencionó que la insistencia de Napoli podría reflejar una falta de empatía y un control sobre Méndez que va más allá de una simple amistad.
El psicólogo también destacó la presencia de micromachismos en la interacción, como la minimización de las experiencias de Méndez y el mansplaining, que son comportamientos sutiles pero dañinos. Carrasco advirtió que las reacciones de Napoli podrían tener un impacto devastador en la salud mental de Méndez, y que la exposición de estos episodios en televisión podría intensificar su vulnerabilidad. En este contexto, recomendó que la producción del programa tome medidas para proteger a los participantes y evitar daños a largo plazo en su salud mental.
La Asociación de Abogadas Feministas (Abofem) también se pronunció sobre el comportamiento de Napoli y la forma en que el canal ha manejado la situación. Valentina Muñoz Pareja, vocera de Abofem, enfatizó la necesidad de abordar estas conductas con el respeto que merecen tanto los participantes como la audiencia. Muñoz criticó la normalización de comportamientos machistas a través de la utilización de música romántica en el programa, lo que podría trivializar la gravedad de la situación.
La vocera de Abofem subrayó que la salud mental de Méndez se ve afectada por las acciones de Napoli, lo que la llevó a una crisis emocional. Además, expresó su preocupación por la falta de medidas de mitigación y reparación por parte de la producción ante la violencia que ha experimentado la participante. En relación a la Ley Karin y la Ley Integral contra la violencia hacia las mujeres, Muñoz afirmó que la producción debe actuar de manera adecuada, independientemente de la legislación aplicable.
A pesar de las solicitudes de comentarios, el equipo de comunicaciones de Chilevisión no emitió un pronunciamiento oficial, limitándose a informar que un equipo de psicólogos acompaña a los participantes durante su estancia en el programa. Por su parte, el Servicio Nacional de la Mujer no ofreció comentarios sobre la situación.

