El ministro de Educación de Chile, Nicolás Cataldo, abordó este jueves el estancamiento del proyecto de Sala Cuna Universal, criticando la situación actual del debate que ha sido marcado por “mezquindad” e “ideología”.
Durante una entrevista en Radio Infinita, Cataldo se refirió a las recientes críticas de la Unión Demócrata Independiente (UDI), cuyo presidente, Guillermo Ramírez, acusó al gobierno de haber “llegado tarde” con sus definiciones sobre este importante proyecto. En respuesta, el ministro aseguró que tales afirmaciones son incorrectas, destacando que se trabajó durante meses en la Comisión de Trabajo, donde participaron otros ministros como el de Desarrollo Social, Giorgio Boccardo, y la ministra de la Mujer, Antonia Orellana.
Cataldo expresó su descontento por la paralización de la iniciativa, subrayando que el trabajo en torno a la Sala Cuna Universal ha sido de más de un año y que contaba con el respaldo de sectores de la oposición. “Chile necesita una ley de Sala Cuna”, afirmó, enfatizando la importancia de este proyecto para permitir que un número significativo de mujeres acceda al mundo laboral y mejorar los indicadores de productividad del país.
El ministro también reflexionó sobre las implicaciones de no avanzar en este proyecto, señalando que la falta de apoyo a la equidad laboral para las mujeres tiene “hartas consecuencias”. Además, Cataldo criticó la ideología que, según él, ha influido en la discusión, sugiriendo que hay una falta de voluntad para permitir que el gobierno actual logre un avance legislativo que podría ser beneficioso para el próximo gobierno.
“Esto no se trata de un triunfo para el gobierno saliente”, aclaró, añadiendo que el avance del proyecto de Sala Cuna podría culminar en su promulgación bajo la próxima administración. Sin embargo, subrayó la necesidad de dar el paso ahora, ya que es crucial para el bienestar de las mujeres y la economía del país.
Finalmente, el ministro Cataldo manifestó su deseo de desescalar el conflicto y expresó su esperanza de que se pueda construir un acuerdo en marzo, antes de que finalice el mandato del presidente Gabriel Boric.

