Senadores de las comisiones de Hacienda y Educación de Chile han expresado su descontento con el Gobierno por la tardanza en la entrega de propuestas relacionadas con el proyecto de Sala Cuna Universal, lo que ha dificultado un análisis adecuado de la iniciativa. Los legisladores opositores han señalado que la falta de definiciones oportunas ha bloqueado el avance del proyecto, que busca establecer un sistema de salas cuna accesibles para todos los niños del país.
El ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, y la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, informaron que las conversaciones sobre el proyecto se han estancado. Boccardo calificó de “sorpresivo e irresponsable” que la Unión Demócrata Independiente (UDI) no convocara a la Comisión, lo que ha impedido que el proyecto avance en el Congreso. Por su parte, Orellana destacó que se habían alcanzado acuerdos en cuatro puntos clave, cuestionando a los senadores opositores sobre la validez de bloquear un debate que se ha estado llevando a cabo desde 1997.
Los senadores de la oposición, como Gustavo Sanhueza de la UDI, lamentaron la demora del Gobierno del presidente Gabriel Boric en responder a las indicaciones presentadas, lo que ha impedido un análisis serio y responsable de las propuestas. Sanhueza indicó que, aunque los puntos de desacuerdo se habían ido acotando, las propuestas del Gobierno llegaron demasiado tarde, sin el tiempo necesario para evaluarlas adecuadamente.
Entre los desacuerdos destacados por los senadores opositores se encuentran la exención de responsabilidad del empleador en caso de no haber disponibilidad de sala cuna, la fijación anual del monto del aporte y la obligación de la Superintendencia de Educación de emitir un informe cada tres años sobre el financiamiento adecuado del sistema. También cuestionaron el diseño financiero del proyecto, que establece que si los fondos son insuficientes, el Estado deberá transferir recursos automáticamente, sin necesidad de autorización previa del Congreso.
La situación se complica en un contexto de tensiones políticas y críticas hacia el Gobierno por parte de la oposición, que ha señalado la necesidad de avanzar en políticas públicas que beneficien a las familias chilenas. En medio de este debate, se anticipa que la próxima semana se registrarán precipitaciones en la capital, lo que podría afectar la agenda legislativa.

