El proyecto que busca fortalecer y reconocer las ferias libres en Chile avanza hacia su tercer trámite legislativo, tras ser aprobado en gran parte por la Sala del Senado.
La iniciativa, que tiene como objetivo establecer un marco jurídico integral para las ferias libres, fue discutida en la última sesión ordinaria del Senado, donde se aprobaron diversas modificaciones propuestas por la Comisión de Economía. Este proyecto ahora será revisado por la Cámara de Diputados, donde se analizarán los cambios realizados.
Entre las principales disposiciones aprobadas, se establece que podrán ser consideradas ferias libres aquellas ubicadas en zonas urbanas y rurales que cuenten con permisos para la venta de productos alimenticios de origen vegetal o animal, siempre que estos representen entre un 51% y un 70% de su oferta. Además, se creará un Registro Nacional de Ferias Libres y se definirán ordenanzas municipales específicas para regular su funcionamiento.
Durante el debate, varios senadores, incluyendo a Gustavo Sanhueza, Luz Ebensperger y Manuel José Ossandón, expresaron sus opiniones sobre el carácter comercial de las ferias, discutiendo si debían limitarse a la venta de productos frescos o abarcar otros tipos de comercio, lo que llevó a mencionar el concepto de ‘feria persa’ en varias ocasiones.
El proyecto también contempla que la solicitud para establecer una feria libre puede ser presentada por el Consejo Participativo Comunal de Ferias, juntas de vecinos u otras organizaciones comunitarias, así como por un grupo de al menos veinticinco vecinos de la localidad. En cuanto a la convivencia con otros comercios, se acordó que la instalación de supermercados no podrá ser una causa suficiente para el cierre de las ferias libres.
Un tema que generó controversia fue la propuesta de exigir un certificado de antecedentes penales a quienes deseen trabajar en las ferias, la cual fue rechazada por varios senadores que argumentaron que esto podría ser discriminatorio y perjudicial para la reinserción laboral.
Finalmente, el Consejo que supervisará las ferias estará compuesto por representantes del sector no gubernamental y académico, quienes tendrán derecho a voz pero no a voto en las decisiones relacionadas con el desarrollo de las ferias libres y la seguridad alimentaria.

