Viralizan videos de un desfile con cantantes y leyendas de la música recreados por IA. La tecnología plantea debates éticos y legales sobre su uso.
En redes sociales, especialmente en TikTok, se han vuelto virales varios videos cortos que presentan un desfile en el que participan cantantes de renombre en la cultura pop, como Billie Eilish, Taylor Swift y Justin Bieber, junto a personalidades que han fallecido, como Michael Jackson, Kurt Cobain, de Nirvana, y John Lennon, exintegrante de The Beatles. Estas representaciones han sido creadas mediante inteligencia artificial (IA) y han generado miles de reacciones por la integración de diversas celebridades en un mismo escenario a través de esta tecnología.
Entre los artistas que han sido recreados digitalmente se encuentran figuras icónicas como Freddie Mercury, Whitney Houston y Bob Marley, quienes han dejado una huella significativa en la industria cinematográfica y musical del siglo XX. Las pasarelas virtuales que se han presentado buscan englobar a estos artistas en un entorno que, aunque digital, intenta capturar la esencia de sus actuaciones en vida. Este fenómeno pone de manifiesto los avances logrados en la tecnología a lo largo del tiempo.
En los videos, también se pueden observar a estrellas emergentes como Ariana Grande y a artistas establecidos como Snoop Dogg y Justin Timberlake. Este tipo de experimentos ha sido realizado por distintos usuarios en diversas plataformas, no solo limitándose a recreaciones de conciertos, sino también abarcando películas icónicas de Hollywood. Canales de YouTube han interactuado para recrear producciones famosas que van desde cómics hasta franquicias cinematográficas, incluyendo producciones animadas como Shrek y Super Mario Bros, así como cómics de Los Vengadores y Liga de la Justicia, y películas de acción como Terminator.
El proceso de producción de estas recreaciones incluye la escritura de guiones mediante herramientas como ChatGPT, así como la utilización de plataformas como Midjourney, ElevenLabs y RunwayAI para generar elementos visuales y sonoros, todo ambientado en épocas que van desde 1940 hasta 1980. Este uso de la inteligencia artificial para replicar a personas fallecidas plantea un debate complejo que involucra aspectos éticos, legales y culturales.
La capacidad de la IA para replicar a personas que han fallecido genera un debate significativo sobre la moralidad de utilizar la imagen de una persona sin su consentimiento explícito. Aunque algunos podrían argumentar que estas recreaciones pueden servir como un tributo a la memoria de los famosos, también surge el riesgo de que se exploten con fines comerciales, lo que podría no respetar el legado y los deseos de sus familiares.
Este dilema se vuelve particularmente relevante cuando se considera quién tiene el control sobre cómo se utiliza la imagen de una persona fallecida. Desde un punto de vista legal, la reproducción de estas imágenes enfrenta varios desafíos. En muchas jurisdicciones, los derechos de imagen continúan después de la muerte, lo que significa que los herederos de una persona fallecida pueden tener derechos sobre su imagen. Sin embargo, las leyes varían y la rápida evolución de la legislación crea un vacío legal que las empresas pueden aprovechar. Además, el uso de la voz de estas personalidades podría considerarse una violación de la propiedad intelectual.

