Desde agosto de 2025, se implementará un nuevo esquema de cotización previsional que afectará a todos los empleadores en el país. Este cambio implica que los empleadores deberán abonar un 1% adicional a las cuentas previsionales de sus trabajadores, como parte de una reforma que ha sido recientemente aprobada. La nueva normativa establece que este ajuste se aplicará dentro de los plazos habituales para la declaración y pago de cotizaciones, que se extienden hasta el día 13 del mes siguiente, siempre que el trámite se realice de manera electrónica.
La reforma contempla una aplicación progresiva que llevará la cotización patronal hasta un 8,5% del sueldo imponible para el año 2033. De acuerdo con la norma, de este total, un 0,1% se destinará directamente a las cuentas individuales en las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), mientras que el 0,9% restante se destinará al Seguro Social Previsional, que tiene como objetivo financiar la compensación por expectativas de vida de las mujeres.
En el corto plazo, los sueldos líquidos de los trabajadores no experimentarán descuentos adicionales, ya que el costo de este incremento será asumido por el empleador. Sin embargo, se prevé que la remuneración bruta de los trabajadores podría aumentar con la implementación de este nuevo esquema de cotización.
A medida que avance el cronograma de la reforma, el Seguro Social Previsional también comenzará a recibir el aporte correspondiente al Beneficio por Años Cotizados. Además, la actual cotización al Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) será integrada a este mismo sistema, lo que permitirá unificar los pagos previsionales bajo una sola estructura que estará a cargo del empleador.

