Luego de la reciente aprobación de la reforma previsional en Chile, se ha generado un ambiente de inquietud dentro de la coalición de derecha, Chile Vamos. Este contexto ha llevado a que tanto los ‘republicanos’ como los ‘libertarios’ critiquen a la figura de Matthei. A pesar de la controversia, las encuestas realizadas durante el fin de semana presentan resultados que parecen ser contradictorios.
Resultados de las encuestas
Según la encuesta de CADEM, la popularidad del gobierno se ha mantenido sin cambios significativos, situándose en un 32% tras la aprobación de la reforma. En contraste, la encuesta de Pulso Ciudadano indica un aumento en el apoyo al gobierno, que ha crecido un 5.8% en comparación con la medición anterior, alcanzando un 31.5%. Es relevante destacar que, más allá de las cifras específicas de cada encuesta, la composición del apoyo presidencial muestra un incremento notable en los segmentos de ingresos más bajos (D-E), donde la popularidad del gobierno ha aumentado cerca de 10 puntos, así como un incremento de 6 puntos en los grupos de mayores ingresos (C1). Sin embargo, en los estratos de ingresos medios, la reforma no ha tenido un impacto significativo.
Preferencias presidenciales
En cuanto a las opciones presidenciales, Matthei se mantiene en la delantera con un 27.4%, seguida por Bachelet con un 12.2%, Kast con un 9.6%, y Kaiser con un 7.7%. Las variaciones en comparación con la medición de diciembre no parecen ser estadísticamente significativas, salvo el aumento de Kaiser, que ha crecido un 3.1%.
Interpretación de los datos
Las cifras sugieren que la aprobación de la reforma no ha provocado un cambio drástico en el panorama político. Según CADEM, un 56% de los encuestados atribuye el éxito de la reforma a ‘todos’ los involucrados en el proceso, lo que incluye a la ministra Jara, algunos senadores de Chile Vamos, y al Presidente Boric. Este consenso entre el gobierno y la oposición ha llevado a que los ciudadanos perciban el éxito de la reforma como un esfuerzo colectivo, lo que ha debilitado la posición de la derecha más radical, que esperaba desmantelar la reforma y culpar al gobierno y a Matthei por su fracaso.
Impacto en las candidaturas
Además, la aprobación de la reforma no ha generado un cambio significativo en las preferencias hacia los candidatos presidenciales. Sin embargo, el aumento en la popularidad de Kaiser parece estar relacionado con un retroceso de Kast, lo que indica una redistribución de apoyos dentro de la derecha más intensa, en lugar de un avance hacia el electorado moderado. A pesar de que Matthei ha experimentado un ligero retroceso, este ha sido marginal.
Posibilidad de Bachelet
La candidatura de Bachelet no puede ser descartada, a pesar de sus reiteradas afirmaciones de no estar interesada en postularse nuevamente. Los datos sugieren que ella podría ser la única capaz de avanzar a una segunda vuelta, evitando así un enfrentamiento entre la derecha moderada y la radical. Curiosamente, tanto Bachelet como Kast comparten el hecho de encabezar la lista de candidatos que los chilenos afirman que ‘jamás’ votarían, con Kast alcanzando un 33.1% y Bachelet un 11%. En contraste, Kaiser presenta un rechazo de solo 3.4%, lo que se atribuye a su menor nivel de reconocimiento público.
Desafíos para Kast
Estas cifras no son favorables para Kast, quien se enfrenta a la necesidad de realizar cambios significativos en su candidatura. Para mejorar su posición, Kast debe construir una coalición más amplia que le permita demostrar gobernabilidad, ya que con el partido Republicano no es suficiente. Además, es crucial motivar a los votantes de derecha a través de una competencia electoral robusta, lo que podría materializarse en una primaria inédita para el sector. Esta primaria debería convocar a más de dos millones de electores, ya que una baja participación podría resultar en un fracaso.
Kast debe asegurarse de que solo los candidatos afines sean invitados a esta primaria, incluyendo a Kaiser, Kast, Carter, Edwards, y Parisi. En este contexto, es fundamental que Kast presente un programa de gobierno sólido y convincente, y que la primaria contribuya a la formación de una lista común de candidatos para el legislativo. Además, esta primaria podría dar lugar a un gabinete en terreno que despersonalice la campaña y muestre que el futuro gobierno va más allá de la figura de Kast. Por último, la participación en debates televisivos y la discusión de las ideas del programa común son oportunidades clave para el sector.
Por Mauricio Morales, doctor en Ciencia Política, profesor titular, Universidad de Talca-Campus Santiago.

