Michelle Pfeiffer y David E. Kelley celebran tres décadas de amor y estabilidad en Hollywood, combinando sus carreras y familia en un nuevo proyecto juntos.
Hace tres décadas, Michelle Pfeiffer y David E. Kelley iniciaron una relación que ha perdurado a lo largo del tiempo, en un contexto tan particular como el de Hollywood. La actriz y el productor de televisión se conocieron en una cita a ciegas en 1993. Apenas unos meses después, el 13 de noviembre de ese mismo año, se unieron en matrimonio en Santa Bárbara, California. Su primer encuentro fue memorable, ya que asistieron juntos a la proyección de la película “Drácula” de Bram Stoker, lo que generó una conexión inmediata entre ambos.
Desde entonces, han mantenido una de las relaciones más estables y discretas dentro del ámbito del entretenimiento, convirtiéndose en una pareja atípica en la industria cinematográfica. Juntos han formado una familia sólida. Antes de casarse, Pfeiffer había adoptado a su hija, Claudia Rose, quien actualmente tiene 30 años. Poco después de su matrimonio, la pareja dio la bienvenida a su hijo, John Henry, quien nació el día de su boda, el 29 de noviembre.
A lo largo de los años, no solo han compartido la crianza de sus hijos, sino que también han encontrado un equilibrio perfecto para cultivar una relación duradera, algo que es poco común en el entorno público de Hollywood, donde los matrimonios suelen estar bajo un constante escrutinio y presión mediática. Desde el inicio de su relación, establecieron un pacto fundamental para proteger su matrimonio: trabajar juntos. A pesar de que ambos han desarrollado carreras exitosas en sus respectivos campos —ella como actriz y él como escritor de televisión— decidieron mantener separadas sus vidas profesionales y personales. Esta decisión les ha permitido crear un equilibrio que consideran crucial para la estabilidad de su familia.
La idea detrás de este pacto era evitar que las tensiones del trabajo se mezclaran con su vida cotidiana, una estrategia que ha dado buenos resultados. En varias ocasiones, Pfeiffer ha explicado las razones detrás de esta decisión. En una entrevista con The New Yorker en 2021, reconoció que su esposo, creador de series aclamadas como “Big Little Lies” y “Ally McBeal”, es altamente valorado, especialmente por su capacidad para escribir personajes femeninos complejos. Sin embargo, según Pfeiffer, su observación de otras parejas que combinan sus vidas personales y profesionales a menudo desemboca en conflictos. “He visto muchas que parecen tener realmente una buena relación y luego, al año siguiente, solicitan el divorcio”, confesó.
Para ella, mantener sus mundos separados es clave, ya que siempre ha considerado que es “demasiado arriesgado”. También señaló que ambos son “bastante agresivos” cuando trabajan, lo que hace que sea importante para ella contar con un espacio de refugio en casa, alejado de las complejidades del mundo laboral. “Si llego a casa y he tenido un mal día o estoy molesta por algo, quiero que él esté a mi lado porque he escuchado la otra parte. Eso es algo que valoro”, admitió en una aparición en el programa de Jimmy Fallon en 2022. Esta comprensión de las dinámicas familiares y profesionales ha contribuido a mantener la serenidad en su hogar, evitando que los problemas laborales se trasladen a su vida familiar.
Después de años de mantenerse firmes juntos, la pareja ha decidido romper su propio pacto y anunciar una colaboración entre ambos. Michelle Pfeiffer protagonizará una nueva serie creada por su esposo, titulada “Margo’s Got Money Troubles”, un drama desarrollado por el creador y ejecutivo. Esta noticia ha generado gran expectativa, ya que será la primera vez que ambos combinan su talento en un proyecto televisivo. La serie se basa en una novela de Rufi Thorpe y sigue la historia de Margo Millet, interpretada por Elle Fanning, una joven madre soltera y estudiante universitaria que decide unirse a OnlyFans para cubrir sus necesidades económicas. Pfeiffer tendrá el papel de Shyanne Margo, quien trabaja como camarera en un restaurante Hooters. Además, contará con la participación de Nicole Kidman, quien interpretará a una mediadora y profesora de inglés, así como madre de un hijo.
Este proyecto marca un giro en la carrera de Pfeiffer, quien compartió su entusiasmo a través de las redes sociales, afirmando: “¡2025 será un gran comienzo!”, refiriéndose al estreno de la serie. “Estoy emocionada de estar en tan fabulosa compañía en este momento”, etiquetando a Kelley y Fanning, y destacando la calidad del elenco que acompañará el proyecto.
La decisión de colaborar en un proyecto conjunto representa un paso importante para la pareja, ya que compartir créditos en una producción es un aspecto admirado que puede construir profundidad y complejidad en su trabajo interpretativo. Sin embargo, muchos han mantenido reservas sobre la decisión de finalmente aceptar el reto de mezclar lo personal con lo profesional, dado que los resultados en otras parejas han sido variados y, en algunos casos, muy publicitados. Si bien algunas parejas han logrado el éxito en sus colaboraciones, otros casos han llevado a rupturas, como el icónico ejemplo de Brad Pitt y Angelina Jolie, quienes se conocieron en el set de “Sr. y Sra. Smith” en 2005 y más tarde colaboraron en “Frente al mar” en 2015, antes de anunciar su separación. Otros ejemplos incluyen a Ben Affleck y Jennifer Garner, quienes trabajaron juntos en “Daredevil” en 2003, antes de que su relación terminara en divorcio tras manejar agendas intensas. Sin embargo, hay casos como el de Tom Hanks y Rita Wilson, quienes han demostrado que es posible mantener una relación sólida mientras trabajan juntos, desde su colaboración en “Bosom Buddies” en 1981. Otro ejemplo es el de Emily Blunt y John Krasinski, quienes han tenido éxito en “Un lugar en silencio” en 2018 y su secuela, mostrando que una colaboración puede fortalecer una relación si se gestiona correctamente.

