Investigadores de la Universidad de Curtin han identificado un cráter de impacto de un meteorito en una región remota del noroeste de Australia, un hallazgo que “desafía significativamente las suposiciones previas sobre la historia antigua de nuestro planeta”. Este descubrimiento sugiere que el impacto ocurrió hace aproximadamente 3.500 millones de años, lo que lo convierte en el cráter más antiguo detectado hasta la fecha en la Tierra, superando al meteorito que causó la extinción de los dinosaurios hace solo 66 millones de años.
Detalles del descubrimiento
El profesor Tim Johnson, coautor del estudio, declaró: “Antes de nuestro descubrimiento, el cráter de impacto más antiguo tenía 2.200 millones de años, por lo tanto, este es el cráter más antiguo jamás encontrado en la Tierra”. Este hallazgo no solo es significativo por su antigüedad, sino también por las implicaciones que tiene para la comprensión de la historia geológica del planeta.
Un cráter de meteorito para conocer más sobre el planeta
El profesor Chris Kirkland, también coautor del estudio que fue publicado a inicios de marzo en Nature Communications, explicó que este descubrimiento proporciona nueva información sobre el papel de los meteoritos en la formación del entorno primitivo de la Tierra. Según Kirkland, “Descubrir este impacto y encontrar más de la misma época podría explicar mucho sobre cómo pudo haber comenzado la vida, ya que los cráteres creaban entornos favorables para la vida microbiana, como piscinas de agua caliente”.
Además, Kirkland añadió que este hallazgo “refina radicalmente nuestra comprensión sobre la formación de la corteza terrestre, ya que la enorme cantidad de energía generada por este impacto pudo haber influido en la configuración de la corteza temprana de la Tierra”.
Características del impacto
Se estima que el meteorito impactó en la zona a más de 36.000 kilómetros por hora, formando un cráter de más de 100 kilómetros de ancho. Este evento catastrófico pudo haber esparcido escombros por todo el planeta, lo que sugiere que el impacto tuvo consecuencias significativas en la geología y posiblemente en la biología de la Tierra primitiva.
Referencias del estudio
El estudio fue realizado por Christopher L. Kirkland, Tim E. Johnson y otros autores, titulado A Paleoarchaean impact crater in the Pilbara Craton, Western Australia, y fue publicado en marzo de 2025 en la revista Nature.

