
Shakira se pronuncia sobre el caso de Hacienda en España, defendiendo su inocencia y explicando su relación con Gerard Piqué y su residencia fiscal.
Shakira ha abordado públicamente el proceso legal que enfrenta debido a las acusaciones del Ministerio de Hacienda de España, que la señala por presunta evasión fiscal entre los años 2011 y 2014, periodo en el cual no residía en el país. La cantidad en cuestión asciende a 14,5 millones de euros. En un intento por evitar una condena de tres años de prisión, la artista se declaró culpable y aceptó pagar una multa de 432.000 euros, tras la decisión del Palacio de Justicia de Barcelona.
En un comunicado publicado recientemente por El Mundo de España, Shakira expresó: “En 2023 viví rodeada de cámaras que esperaban ansiosamente mostrarle al mundo cómo me quebraba. Nadie se perdió detalle: el juicio de Hacienda, el divorcio mediático… era un espectáculo demasiado jugoso para dejarlo pasar”. La cantante argumentó que la Agencia Tributaria elaboró un “artificioso relato” para construir un caso en su contra, el cual, según ella, “confundía y manipulaba dos intenciones completamente diferentes: una era el deseo de establecerse en un país y otra, muy distinta, el deseo de que prosperara una relación que se desarrollaba en ese país”, en referencia a su relación con el futbolista Gerard Piqué.
Shakira también mencionó que, en 2011, viajaba con frecuencia a España con el objetivo de fomentar su relación con Piqué, quien, al ser jugador del FC Barcelona, no podía desplazarse con la misma regularidad. La artista, que residía en Miami y tenía una carrera musical activa, indicó que “viajar a España me generaba muchísimas complicaciones, porque me forzaba a estar lejos de mis centros de actividad laboral. Siempre que regresaba, lo hacía para que prosperara esa relación, no por ‘vocación de permanencia’”.
La intérprete calificó como “un prejuicio machista” la idea de que su presencia en España pudiera interpretarse como un intento de establecer residencia fiscal. En este sentido, afirmó: “si el cantante hubiera sido un hombre estadounidense, se hubiera enamorado de una española y la visitara regularmente, me cuesta creer que la Agencia Tributaria hubiera considerado que tenía una intención de arraigo”.
Además, Shakira subrayó que solo en España se le acusó de evadir impuestos, afirmando que “nunca encontraron ni la menor seña de ilegalidad”. La artista también destacó que, durante su tiempo en el país, pagó “mucho más de lo que debía” y describió esa etapa como “una década financieramente perdida”, a pesar de haber realizado más de 120 conciertos en 90 ciudades alrededor del mundo, en el marco de las giras de sus álbumes “Sale El Sol” y “El Dorado”.
La cantante argumentó que, al momento de declarar su residencia en España, la Agencia Tributaria le reconoció que no tenía estatus de residente en los años anteriores, “para luego, inmediatamente después, tratar de cobrarme por aquellos años”. Shakira enfatizó que solo pasó 73 días en España durante el periodo en cuestión, cuando el mínimo requerido por la ley para ser considerado residente fiscal es de 183 días. “No puede tener intención de residir fiscalmente en un lugar solo porque vive allí la persona con la que en ese momento tiene una relación”, sostuvo.
Finalmente, Shakira decidió hablar sobre este asunto en este momento por el bienestar de sus hijos, Milan y Sasha. Expresó: “Quiero dejarles el legado de una mujer que expuso sus razones con calma y en sus propios tiempos, cuando ella lo consideró necesario, no cuando la obligaron a hacerlo. Necesito que sepan que tomé las decisiones que tomé para protegerles, para estar a su lado y seguir con mi vida, no por cobardía ni por culpabilidad”.