Sonia del Carmen Paillao Culfura fue formalizada este lunes en el 15º Juzgado de Garantía de Santiago por el delito de parricidio, tras desconectar a su hijo tetrapléjico de la máquina que le proporcionaba oxígeno. El incidente tuvo lugar en la residencia de la mujer en La Pintana, y este lunes se revelaron audios enviados a sus amistades, donde expresaba su intención de dejar morir al joven de 28 años al cortar el suministro de oxígeno.
Detalles del caso
Desde la Policía de Investigaciones (PDI) se informó que la víctima, quien había estado postrada durante seis años tras ser baleado en 2018, había llegado a la casa de su madre menos de seis horas antes del trágico suceso, ya que estaba bajo el cuidado de una amiga cercana. En los audios, Paillao Culfura le comunicó a la cuidadora de su hijo: “Oye, desconecté al Marco. Dime cómo chucha tengo que hacerlo, porque yo no estoy capacitada para cuidarlo. ¿Sabís qué? Yo ahora me voy a irme, me voy a arrancar”.
La mujer, de 51 años, se encuentra actualmente en prisión preventiva y confesó en los audios: “no estoy capacitada para cuidar al Marco. Yo lo voy a matarlo (…) tú sabes que yo estoy enferma. Háblale al papá del Marco que haga alguna hueá porque no he podido hablarle al hueón”. La destinataria de estos mensajes fue una mujer identificada con las iniciales M.M.A, quien había estado cuidando al hijo de Paillao Culfura la mayor parte del tiempo desde que se conocieron en 2021. M.M.A incluso llevó a Marquito a vivir a su hogar mientras Paillao Culfura estaba presa por microtráfico, según consignó Radio Biobío.
Testimonios de testigos
Otros testigos han denunciado haber visto a Paillao Culfura desconectando la máquina que mantenía con vida a su hijo tetrapléjico. Uno de ellos relató que al encontrarla en la vía pública le preguntó cómo estaba, a lo que ella respondió: “estoy cansada, no doy más. No soy capaz de seguir cuidándolo, quiero que descanse. Estoy aburrida de cuidarlo, porque no puedo hacer mi vida tranquila”. Posteriormente, la mujer entró a su vivienda y, según el testigo, “yo me quedé en la reja de su casa mirando hacia adentro, al igual que el acompañante de ella. En ese momento Sonia abrió el ventanal de la pieza de su hijo Marquito (…) se acercó a él, le dio un beso en la frente y luego se recostó en su pecho a llorar”, antes de proceder a apagar la máquina.
El testigo también mencionó que “Marquito se estaba ahogando y convulsionando, porque veía que se quejaba y se movía mucho. Al ver esto entré y me acerqué al ventanal de la pieza para ayudarlo”, pero fue agredido por Paillao Culfura, quien lo golpeó para evitar que interfiriera en la situación. Además, el hombre que acompañaba a Sonia en ese momento indicó que ella había estado bebiendo y que golpeó a Marcos antes de desconectar la máquina de oxígeno.

