Un carabinero dado de baja ha sido puesto en prisión preventiva tras provocar un accidente de tráfico en Santiago que resultó en la muerte de una mujer colombiana.
El incidente ocurrió alrededor de las 3:00 de la mañana en la intersección de Tarapacá con San Francisco, en la comuna de Santiago. La víctima, identificada como María Flores Rodríguez, de 20 años, era pasajera de un vehículo de aplicación móvil que fue colisionado por un automóvil en el que viajaban siete carabineros. A pesar de ser trasladada en estado grave a la ex Posta Central, la joven falleció en la tarde del viernes debido a la gravedad de sus lesiones.
Tras el accidente, los carabineros involucrados se dieron a la fuga, pero posteriormente fueron dados de baja por la institución. Ángel Cerna Rojas, el uniformado que conducía el vehículo, fue detenido y enfrenta cargos graves. El fiscal Fernando Ruiz Delgado indicó que, de acuerdo con la Ley 18.290, modificada por la Ley Emilia, se solicitó la prisión preventiva para Cerna, quien arriesga una pena de cumplimiento efectivo.
El fiscal también mencionó que el procedimiento de detención se inició cuando Cerna se presentó en la 12° Comisaría para denunciar el robo de su vehículo, alegando que había sido víctima de una encerrona. Sin embargo, al ser interrogado por los funcionarios, su relato presentó contradicciones. “Primero señala haber sido víctima de esta sustracción de su vehículo mediante esta modalidad de encerrona, luego señala haber chocado el vehículo y que eso se lo había informado otro colega de él”, explicó Ruiz Delgado.
Las contradicciones en su declaración llevaron a los carabineros a trasladarlo a la 4° Comisaría, donde se revisaron las cámaras de seguridad, las cuales confirmaron que Cerna estaba presente en el lugar y momento del accidente. Además, se constató que descendió de su vehículo para verificar el estado de la víctima, que yacía en la vía pública, antes de abandonar el lugar junto a sus acompañantes.
Cerna fue sometido a dos pruebas de alcoholemia, que arrojaron resultados de 1.19 y 0.89, realizadas con varias horas de diferencia. El fiscal concluyó que, dado el tiempo transcurrido, el nivel de alcohol en su sangre solo podría haber aumentado, confirmando que conducía en estado de ebriedad y no bajo la influencia del alcohol, como había sostenido su familia.

