
El gobierno argentino ha formalizado su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un movimiento que se alinea con la decisión de Estados Unidos de retirarse de la misma en enero de este año. La oficialización del retiro se produjo este martes, coincidiendo con el primer aniversario de la notificación formal realizada por Argentina.
El canciller argentino, Pablo Quirno, anunció la decisión a través de su cuenta en la red social X, explicando que la notificación de salida fue enviada al Secretario General de la ONU el 17 de marzo de 2025. Según Quirno, “el retiro se produce un año después de realizada esa notificación”, conforme a lo estipulado en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.
A pesar de su salida de la OMS, Quirno aseguró que Argentina seguirá promoviendo la cooperación internacional en salud mediante acuerdos bilaterales y en foros regionales, enfatizando la importancia de mantener la soberanía y la capacidad de decisión en políticas sanitarias.
La decisión de retirarse de la OMS fue anunciada por el gobierno de Javier Milei en febrero de 2025, citando “profundas diferencias” con el organismo en la gestión de la pandemia de COVID-19. En ese contexto, el entonces portavoz del Ejecutivo, Manuel Adorni, afirmó que la medida permitiría a Argentina “más flexibilidad para implementar políticas adaptadas al contexto e intereses” del país, así como una mayor disponibilidad de recursos y soberanía en materia de salud.
Milei ha calificado a la OMS como “un organismo nefasto” y ha criticado su papel durante la pandemia, refiriéndose a las medidas de cuarentena como “el mayor experimento de control social de la historia”. Sin embargo, la decisión ha sido objeto de críticas por parte de numerosos expertos en Argentina, quienes han señalado que la salida de la OMS carece de lógica en términos de política exterior y representa una “aberración” desde el punto de vista sanitario.