Un hombre fue condenado a presidio perpetuo calificado por el femicidio de su expareja en San Ignacio, Ñuble, un caso que ha conmocionado a la comunidad.
El 18 de noviembre de 2024, Gabriel Ortiz Rubilar, de 47 años, atacó a su expareja con un cuchillo en su hogar, causando 21 heridas cortopenetrantes. Este violento acto ocurrió frente a la hija de 12 años de la víctima, quien presenció el trágico suceso. La condena fue dictada por el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán, donde el fiscal jefe de Bulnes, Álvaro Hermosilla Bustos, subrayó la gravedad del delito y la importancia de la sentencia.
El tribunal también impuso una pena adicional de dos años de cárcel por desacato, dado que Ortiz tenía una orden de alejamiento tras haber sido condenado en junio de 2023 por amenazas y lesiones en el contexto de violencia intrafamiliar contra la misma mujer.
El subprefecto Raúl Sánchez Escudero, jefe de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI), destacó el trabajo de los detectives, quienes recolectaron y analizaron evidencia crucial que permitió demostrar la culpabilidad del acusado.
La pena de presidio perpetuo calificado es la más severa en el sistema judicial chileno, lo que implica que Ortiz no podrá optar a la libertad condicional hasta cumplir al menos 40 años de prisión. Este caso resalta la problemática de la violencia de género en el país y la necesidad de medidas efectivas para proteger a las víctimas.

