Luz, una mujer de 91 años residente en Hualpén, se vio obligada a abandonar temporalmente su hogar tras recibir amenazas de animalistas, luego de que la Corte de Apelaciones de Concepción fallara a su favor por los constantes ladridos del perro de sus vecinos.
La adulta mayor, que ha vivido en su vivienda durante más de 15 años, presentó la denuncia debido a que los ladridos del perro, que se producen cuando el animal es sacado al patio delantero, perturban su tranquilidad. Luz, quien padece de enfermedades preexistentes como arritmia cardiaca, ha tenido que acudir a urgencias con frecuencia, lo que la llevó a buscar una solución legal al problema.
En una entrevista en el matinal ‘Mucho Gusto’ de Mega, Luz relató que intentó resolver la situación de manera amistosa con sus vecinos, pero al no obtener resultados, decidió presentar la denuncia. Sin embargo, esta acción desencadenó una serie de amenazas y comentarios ofensivos en redes sociales por parte de un grupo de animalistas. La mujer expresó: “(Fueron) los animalistas. Para ellos vale más la vida de un perro que la vida humana. Ese es el fondo del asunto. Decían que me iban a enseñar cómo es un ruido molesto, que iban a venir a funar mi casa”.
Luz también mencionó que, tras recibir la denuncia, su salud se vio afectada, y que en el hospital le recomendaron que denunciara la situación, ya que su condición se estaba deteriorando. “Hace tres años que estamos mal porque no corrigen al perro, el perro ladra lo que quiere y no lo limitan para nada”, afirmó.
La mujer ha decidido no regresar a su hogar hasta después de las fiestas, debido a las represalias que ha enfrentado por haber buscado protección para su salud y bienestar. La situación ha generado un debate sobre el equilibrio entre los derechos de los animales y la tranquilidad de los vecinos, especialmente en casos donde la salud de las personas se ve comprometida.

