La accesibilidad de productos alimenticios poco saludables para niños y adolescentes plantea serios riesgos nutricionales. La nutricionista Paula Fuenzalida, docente de la Universidad del Desarrollo, analizó este fenómeno en una conversación con BioBioChile, destacando la facilidad con la que los menores pueden adquirir alimentos y bebidas que pueden ser perjudiciales para su salud.
Bebidas energéticas y su fácil acceso
Las bebidas energéticas son un claro ejemplo de productos que los jóvenes pueden comprar sin restricciones en diversos establecimientos, incluyendo supermercados, farmacias y restaurantes. A pesar de los intentos legislativos en Chile para prohibir su venta a menores de 18 años, la disponibilidad de estas bebidas sigue siendo alta. Un estudio de la Universidad de Teesside en el Reino Unido, publicado en la revista Public Health, reveló que más de un millón de niños y jóvenes en 21 países consumen estas bebidas sin la supervisión de un adulto.
La nutricionista Fuenzalida explicó que los efectos estimulantes de estas bebidas provienen de una mezcla de vitaminas, minerales y sustancias como la cafeína, así como extractos de plantas como el ginseng y la guaraná. Además, contienen compuestos como la taurina, glucuronolactona, inositol y carnitina, junto con una alta cantidad de azúcares añadidos. “Muchas de estas bebidas se venden en envases de medio litro y la cantidad de cafeína que contienen equivale a más de dos cafés expresos”, advirtió Fuenzalida, quien también mencionó que su consumo puede llevar a problemas como irritabilidad, insomnio, cefaleas, ansiedad y enfermedades metabólicas y cardiovasculares.
Riesgos del consumo de cafeína
El aumento de productos que contienen cafeína, como bebidas, helados y postres, es notable en los supermercados. Fuenzalida indicó que el consumo de cafeína puede ser peligroso para los niños y adolescentes. En adultos, una ingesta de 1,4 miligramos de cafeína por kilogramo de peso corporal puede causar insomnio y reducir la duración del sueño. Si el consumo supera los 3 miligramos, se incrementan los riesgos cardiovasculares y neurológicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el exceso de cafeína en menores puede provocar aumento de la frecuencia cardíaca, palpitaciones, presión arterial alta, ansiedad y problemas digestivos. La cafeína puede permanecer en el organismo durante varias horas, y un niño sensible puede experimentar sus efectos hasta seis horas después de la ingesta.
Yerba mate y sus efectos
La yerba mate es otra bebida popular en Chile, y su consumo entre niños y adolescentes es común. Sin embargo, su contenido de cafeína, que oscila entre 70 y 360 miligramos por litro, puede ser perjudicial. Fuenzalida explicó que, aunque el mate puede ser aceptable en pequeñas cantidades para adolescentes mayores, su consumo en niños debe ser cauteloso debido a los efectos negativos sobre el sueño y el desarrollo.
Alimentos picantes y sus consecuencias
El aumento de golosinas picantes, especialmente de países como México y Estados Unidos, ha generado preocupación. Fuenzalida explicó que el consumo excesivo de alimentos picantes puede dañar la mucosa gastrointestinal, provocando síntomas como náuseas, vómitos y dolor abdominal. En niños y adolescentes, esto puede resultar en problemas gastrointestinales a largo plazo, como reflujo o gastritis, afectando su ingesta nutricional necesaria para el crecimiento.
Bebidas isotónicas y su uso en menores
Las bebidas isotónicas, aunque no son tan dañinas como otros productos mencionados, también son desaconsejadas para los niños. Estas bebidas, que contienen hidratos de carbono, electrolitos y saborizantes, están diseñadas para combatir la deshidratación. Fuenzalida enfatizó que su ingesta debe ser controlada, ya que en niños que no participan en competiciones deportivas, no es necesario sustituir el agua por estas bebidas de manera habitual.
La nutricionista concluyó que, aunque la oferta de estos productos es amplia, la educación alimentaria es fundamental y debe ser promovida tanto en escuelas como en el hogar.

