
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha confirmado la aparición de cinco brotes de gripe aviar de alta patogenicidad en el año 2025, según se detalla en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Las autoridades sanitarias han subrayado que, hasta el momento, no se han reportado casos en humanos relacionados con estos brotes. El primer brote del año fue detectado el 14 de febrero en Tres Isletas, en el departamento Maipú, en la provincia de Chaco. Posteriormente, el 15 de julio, se identificó otro brote en aves de traspatio en Lezama, Buenos Aires, que afectó a varias especies domésticas. En agosto, SENASA reportó tres nuevos brotes en la región metropolitana de Buenos Aires. El 1 de agosto, se notificó un caso en Navarro, seguido por un foco en Arrecifes el 19 de agosto, que alcanzó a un establecimiento comercial de postura en Los Toldos, en el partido de General Viamonte. El BEN precisó que estas detecciones corresponden al subtipo H5 del clado 2.3.4.4, y las muestras fueron analizadas por la Dirección de Laboratorios de Control Técnico de SENASA, que emitió los resultados confirmatorios. La vigilancia epidemiológica ha sido implementada para el seguimiento de las personas expuestas a estos brotes. Equipos de salud animal y humana han puesto en marcha protocolos de vigilancia, identificando 41 contextos que han sido monitoreados durante diez días para detectar síntomas. Se identificaron dos casos sospechosos vinculados a estas situaciones, ambos descartados tras los análisis realizados por los Centros Nacionales de Influenza. Los contactos han incluido monitoreos diarios para la aparición de síntomas respiratorios, de acuerdo con el protocolo nacional. SENASA ha remarcado la importancia de la identificación rápida y el aislamiento de cualquier persona que presente sintomatología. La gripe aviar es una enfermedad infecciosa causada por virus de la familia Orthomyxoviridae que afecta principalmente a las aves. Algunos subtipos, como el H7 tipo A, son considerados capaces de provocar cuadros graves y letales en diversas especies avícolas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La variante H5N1, que ha sido detectada en Argentina, fue responsable de un brote que ocurrió en Hong Kong, China, en 1997. Las aves silvestres migratorias representan el reservorio natural principal y son un factor clave en la dispersión de la enfermedad en el continente americano. El contacto entre aves infectadas y aves de corral favorece la transmisión de la enfermedad. Desde 2003, distintos subtipos de influenza se han propagado desde Asia hacia Europa y África, y en 2014 se registró la presencia de la gripe aviar en aves domésticas en Estados Unidos. La infección en seres humanos se produce principalmente por exposición directa sin protección o a través de entornos contaminados, siendo más vulnerables aquellos que manipulan animales vivos o muertos, participan en el desplume o procesamiento en corrales, o trabajan en mercados donde existen superficies contaminadas. La OMS advierte que “aunque se cree que una persona puede infectarse de un paciente, hasta la fecha no se ha sostenido la transmisión de persona a persona”. Actualmente, circulan virus que muestran adaptación para diseminarse entre aves, pero poseen una capacidad muy limitada para infectar las vías respiratorias superiores y transmitirse a personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han recordado las recomendaciones de medidas preventivas, que se centran en mantener el contacto directo e indirecto al mínimo, especialmente en ambientes donde se encuentran aves. En la lista de personas en riesgo figuran los tenedores y trabajadores de establecimientos avícolas, quienes desempeñan tareas de limpieza y desinfección en granjas. El uso de equipo de protección personal (EPP) es fundamental, incluyendo mamelucos desechables, mascarillas N95, gafas, botas y guantes. Además, la profilaxis con oseltamivir puede considerarse en casos de alto riesgo, siempre bajo indicación sanitaria. No se ha reportado que la población en general esté en riesgo por el consumo de huevos, carne o productos derivados, según ha asegurado SENASA. Sin embargo, se solicita evitar que los mamíferos manipulen excreciones que puedan estar contaminadas y reportar inmediatamente cualquier hallazgo a SENASA. En cuanto a la situación regional y los antecedentes internacionales, según datos del BEN, se han registrado casos humanos en el mundo, aunque la situación internacional permanece activa. Entre 2023 y 2025, en la región se han confirmado cientos de casos de A(H5), con una letalidad global de esta cepa que ronda el 48%, según registros oficiales.