Un estudio del Centro Oncológico Integral USC Norris, de la Universidad del Sur de California, ha revelado una sorprendente conexión entre el consumo de alimentos saludables y el cáncer de pulmón en adultos menores de 50 años, incluso en aquellos que nunca han fumado. Los investigadores sugieren que el aumento en el consumo de frutas, verduras y granos podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad, posiblemente debido a los residuos de pesticidas presentes en estos alimentos.
El Dr. Jorge Nieva, oncólogo médico y especialista en cáncer de pulmón del USC Norris, afirmó en un comunicado que “nuestra investigación demuestra que los jóvenes no fumadores que consumen una mayor cantidad de alimentos saludables que la población general tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón”. Este hallazgo plantea interrogantes sobre un posible factor de riesgo ambiental desconocido relacionado con alimentos que, en general, son considerados beneficiosos.
A pesar de la inquietante relación encontrada, los investigadores aclaran que esto no implica que comer sano cause cáncer de pulmón. Sin embargo, se ha observado un aumento en los casos de esta enfermedad en Estados Unidos entre personas jóvenes no fumadoras, lo que ha llevado a la necesidad de realizar más estudios para comprender mejor esta tendencia. Desde la década de 1980, el país ha visto una disminución en los casos de cáncer de pulmón, principalmente debido a la reducción del tabaquismo, pero este descenso ha dejado fuera a un grupo específico: los no fumadores menores de 50 años, especialmente mujeres.
Para investigar esta tendencia, el Dr. Nieva y su equipo lanzaron el Proyecto de Epidemiología del Cáncer de Pulmón en Jóvenes, encuestando a 187 pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón antes de los 50 años. Los resultados mostraron que la mayoría de estos pacientes nunca habían fumado y presentaban un tipo de cáncer de pulmón diferente al asociado al tabaquismo. Además, estos pacientes consumían, en promedio, más porciones diarias de frutas, verduras y cereales integrales que la población general. Mientras que un adulto estadounidense promedio consume 3.6 porciones de verduras de hoja verde y legumbres, y 2.6 porciones de cereales integrales al día, los pacientes del estudio consumían 4.3 y 3.9 porciones, respectivamente.
El estudio también reveló que las mujeres no fumadoras tenían una mayor predisposición a desarrollar cáncer de pulmón en comparación con los hombres, lo que se correlaciona con su mayor ingesta de los alimentos mencionados. Los investigadores especulan que los pesticidas utilizados en la agricultura podrían ser un factor de riesgo, ya que los productos frescos suelen contener residuos de estos químicos, más que otros alimentos procesados como lácteos o carnes. Además, estudios previos han indicado que los trabajadores agrícolas expuestos a pesticidas presentan tasas más altas de cáncer de pulmón, lo que refuerza esta hipótesis.
El Dr. Nieva concluyó que “este trabajo representa un paso fundamental para identificar factores ambientales modificables que pueden contribuir al cáncer de pulmón en adultos jóvenes” y espera que los hallazgos sirvan de guía para futuras recomendaciones de salud pública y para investigaciones sobre la prevención del cáncer de pulmón. El estudio fue presentado en la Reunión Anual de la AACR 2026 (American Association for Cancer Research) y cuenta con la colaboración de varios investigadores, incluyendo a Sarah D. Gorbatov y Marisa A. Bittoni.

