Murió, a los 77 años, Inés Fernández Moreno, destacada escritora y periodista argentina, ganadora del premio Sor Juana de la Cruz entre otros, quien deja una huella significativa en el mundo literario con sus obras y su labor como tallerista para toda generación de autores.
Agustín Mango, traductor, expresó en redes sociales: “Hoy se fue nuestra querida Moreno. Una tan genial sutil, que hizo de la vida cotidiana una fuente inagotable de literatura, humor y agudeza. Que abrió un camino de forma casi invisible. Y supo ser la mejor tía que uno podía tener”.
Fernández Moreno era autora de oficio, determinada y con una comprensión única de la lectura como una manera de hacer literatura. En un diálogo con Infobae Cultura, comentó: “Leer, siempre leer. Creo que es particularmente productivo leer sobre otros temas que no sean estrictamente literarios. Por último, cuando estás al fin escribiendo, tener una conciencia profunda de lo que estás haciendo, celebrarlo, palmearte la espalda”.
La escritora también reflexionó sobre el proceso creativo, afirmando: “La manera de lidiar con la sequía, para mí, es sentarse a escribir otra cosa, ya sea un haiku, títulos posibles de una novela inexistente, juegos de palabras, algún cuento infantil, crónica…”.
Su obra incluye títulos como No te hagas ilusiones ($ 9,99 USD), La cornisa ($ 5,99), Quiero más ($ 7,99) y Malos sentimientos, entre otros. En una entrevista con Hinde Pomeraniec en el podcast Vidas Prestadas, reforzó: “Hay algo que tiene que ver con la corrección de la escritura; hay un manejo rico en la búsqueda del lenguaje. Creo que ese es el lugar donde se representa el conflicto”.
Nacida en Buenos Aires en 1947, provenía de una familia de escritores, siendo hija del poeta César Fernández Moreno y nieta de Baldomero Fernández Moreno. A pesar de su entorno literario, comenzó su carrera narrativa después de los treinta años, tras una carrera inicial en publicidad y marketing.
En sus propias palabras: “Desde mis primeros hasta mis últimos cuentos, también novelas, hay mucho allí de la herencia familiar. El ingenio, el doble sentido, a veces cierta crueldad zumbona estaban a la orden del día. El humor, esa distancia que impone a las cosas, tal vez como defensa contra el dolor, pero también como herramienta de inteligencia, de descarnada observación de la realidad”.
Fernández Moreno se licenció en Letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1975 y continuó su formación académica en España y Francia como becaria. Su carrera literaria despegó en 1991, cuando fue finalista del Premio Juan Rulfo con su obra Dios bendiga. Al año siguiente, ganó el Premio Felguera en Asturias, España, con su obra Madre armar. En 1993, su libro de cuentos Cornisa le valió el Segundo Premio Municipal de la Ciudad y, cuatro años más tarde, obtuvo el Primer Premio de la categoría con Un amor de agua.
Además, su obra La última maté a mi madre, publicada en 1999, recibió el Premio Oro 2000 Honorarte. En sus reflexiones sobre la escritura, dijo: “Uno escribe al principio con frescura o desparpajo, pero a medida que adquiere cierto oficio, especula más, duda más. La escritura se vuelve exigente. Tal salto es importante para mí, pasar a estructuras más complejas. Noto, por supuesto, cambios y crecimientos a lo largo de lo que he escrito. La austeridad, la hondura… los recursos. Pero esto seguramente podrá ser evaluado por un crítico, yo no soy objetiva con mi propia producción”.
Durante su residencia entre 2002 y 2005, publicó Hombres de médanos, Cuentos de Max Aub y Extinción, experiencias que inspiraron su obra Marbella en 2007, así como Hucha en España. Su producción continuó con Carne de exportación en 2009, Cielo existe en 2013, Sentimientos en 2014 y 2019. Sus obras han sido traducidas al francés, inglés e italiano, ampliando su alcance internacional. En 2023, se publicaron sus últimos relatos.

