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Seis superficies que el bicarbonato puede dañar irreversiblemente en tu hogar

Descubre qué superficies evitar al usar bicarbonato de sodio para limpiar.
Descubre qué superficies evitar al usar bicarbonato de sodio para limpiar.

El bicarbonato de sodio es un ingrediente esencial en la limpieza del hogar. Sus propiedades para neutralizar olores, eliminar grasa y manchas difíciles lo convierten en un aliado ideal para diversas tareas domésticas. Sin embargo, su capacidad abrasiva también conlleva ciertos riesgos para materiales y superficies. Aunque pueda parecer una opción segura y universal, el bicarbonato puede dañar algunos objetos de manera irreversible, afectando su apariencia y durabilidad. A continuación, se exploran seis superficies que nunca deben limpiarse con bicarbonato de sodio para evitar rayones, pérdida de brillo o daños en sus recubrimientos protectores.

1. Vidrio

El vidrio es un material ampliamente utilizado en las limpiezas caseras, pero no es adecuado para todas las superficies. Un claro ejemplo de esto son los vidrios del baño o de la sala, donde se acumulan marcas de dedos y salpicaduras. Aunque el bicarbonato podría parecer efectivo para eliminar la suciedad, su naturaleza abrasiva representa un riesgo. El problema radica en que el vidrio tiene una textura ligeramente arenosa que puede rayar otros materiales, especialmente con el uso repetido. Según reveló la web especializada Real Simple, la experta Vivian Holguin de Maid Brigade, este tipo de daño se acumula con el tiempo y da lugar a un aspecto opaco y menos claro, restando nitidez a los reflejos en los vidrios. Para estas opacidades, los expertos sugieren utilizar un limpiador específico, como una mezcla de vinagre y agua aplicada con un paño de microfibra. Este método es suave y atrapa el polvo sin desgastar la superficie, dejando los vidrios impecables sin riesgo de daño.

2. Madera

La madera es un material que requiere un cuidado especial debido a su sensibilidad a la humedad y a los productos de limpieza. Con el tiempo, los restos de comida pueden pegarse, y el uso frecuente puede desgastar el acabado protector que cubre la madera. Es esencial conservar la durabilidad de la madera, ya que protege contra agentes externos. El uso de bicarbonato de sodio puede desgastar gradualmente esta capa protectora, exponiendo la madera a posibles daños. Este desgaste puede dejar la madera vulnerable a daños permanentes, además de aumentar la decoloración y la deformación. Con el tiempo, la madera puede adquirir un aspecto desgastado, perdiendo el color y la suavidad originales. Para limpiar la madera, es preferible utilizar utensilios húmedos que ayuden a mantener el acabado. De esta forma, se evita el desgaste del recubrimiento y se asegura una protección duradera.

3. Herramientas de cocina

Las herramientas de cocina, como los ralladores y coladores, tampoco deben limpiarse con bicarbonato de sodio. Este producto puede dejar residuos de alimentos difíciles de eliminar, lo que resulta contraproducente. Su consistencia tiende a quedarse atrapada en pequeños espacios de las herramientas, lo que hace que sea difícil enjuagar completamente. El residuo persistente, como advierte Holguin, puede dejar un residuo arenoso que es difícil de eliminar de los utensilios. Esto no solo afecta la higiene del utensilio, sino que también puede afectar la próxima vez que se utilicen, ya que podrían mezclarse accidentalmente con la comida. Se recomienda utilizar un cepillo de cerdas finas y un detergente suave, asegurando así la eliminación de residuos sin arriesgarse a los efectos del bicarbonato.

4. Ollas y sartenes de aluminio

Las ollas de aluminio requieren atención especial al limpiarse, ya que puede ser tentador deshacerse de los residuos que se adhieren al cocinar. Sin embargo, el uso de bicarbonato puede causar oxidación en el aluminio, lo que produce una superficie desgastada y opaca, disminuyendo su atractivo visual. Este daño es notorio cuando las ollas están expuestas a abrasivos de forma repetitiva. Es mejor optar por jabones suaves y esponjas que no rayen la superficie. Esto permite mantener el funcionamiento de las ollas y sartenes por más tiempo sin comprometer su integridad.

5. Piedra sellada

Las superficies de piedra, como encimeras y pisos de granito, mármol o cuarzo, pueden sufrir daños significativos si se limpian sin contar con un sellador adecuado. La falta de un sellador puede llevar a un desgaste permanente. Según Claudia Meneses, directora de Avanti Green Eco Cleaning, el diálogo con la piedra puede dejarla opaca y permitir la absorción de líquidos que son difíciles de eliminar. Esta falta de cuidado puede hacer que la piedra pierda su aspecto natural y se vea deteriorada. Para cuidar adecuadamente la piedra sellada, se recomienda utilizar limpiadores formulados específicamente para preservar su brillo y evitar abrasiones y desgastes. De este modo, se prolonga la vida útil de la piedra.

6. Electrodomésticos de acero inoxidable

Los electrodomésticos, como hornos, refrigeradores, lavavajillas y microondas, son sensibles a los abrasivos, aunque son resistentes y duraderos. Sin embargo, es importante tener precaución en la elección de los productos de limpieza, ya que el uso de bicarbonato puede causar rayones finos en la superficie original. Los electrodomésticos de acero inoxidable suelen tener un recubrimiento protector que los hace susceptibles a la suciedad, permitiendo que se mantengan relucientes y protegidos contra el deterioro. Es fundamental utilizar productos que no comprometan este recubrimiento para asegurar la durabilidad y el buen estado de los electrodomésticos.

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