Universidad de Chile sufrió una nueva derrota en la Liga de Primera 2026 tras caer ante Ñublense, un partido que dejó a los hinchas azules indignados por la actuación del árbitro Cristián Galaz. El encuentro, que se disputó en el Estadio Nelson Oyarzún, se decidió en el segundo minuto de adición cuando Diego Céspedes ejecutó un tiro libre que superó al portero Gabriel Castellón, sellando el 1-0 a favor de los locales.
A pesar de haber dominado gran parte del partido, la frustración de los seguidores de Universidad de Chile se centró en la decisión del árbitro de no expulsar a Jovany Campusano, lateral de Ñublense, quien pisó el tobillo de Javier Altamirano tras despejar un balón. Los aficionados expresaron su descontento en redes sociales, señalando que la falta no fue sancionada y que el VAR no intervino para revisar la jugada.
Javier Altamirano, tras el partido, manifestó su descontento: “Creo que es un tema que nosotros como club ya estamos un poquito… ¿cómo decirlo? Como entregados. Ya todos los partidos nos… bueno. En esta patada que me pegaron no hubo ni revisión del VAR”. Además, agregó que la falta fue clara y que le resulta frustrante que no se revisen estas jugadas, indicando que “obviamente frustra. Pero bueno, ya viene desde el año pasado, entonces ya hay que hacer un poco de autocrítica más allá de que pueda estar en lo correcto o no”.
En respuesta a la controversia, el presidente de la Comisión de Árbitros, Roberto Tobar, explicó el criterio utilizado en la jugada. En el programa Círculo Central, Tobar comentó: “Es importante tocar estos temas por las directrices técnicas que manejamos para interpretar jugadas de este tipo. Son instrucciones que vienen desde FIFA para todas las federaciones: debemos analizar el movimiento natural y la fuerza en una disputa donde el rival no viene de frente, sino que aparece de imprevisto por el costado”.
Tobar defendió la decisión del árbitro, argumentando que si se enfocara únicamente en el contacto, la acción podría parecer violenta, pero que el jugador de Ñublense intentaba rechazar el balón. “Si no hubiese tocado el balón primero, habría sido claramente tarjeta roja”, concluyó.
La polémica ha generado un fuerte debate en las redes sociales, donde muchos aficionados han criticado a Tobar, acusándolo de “justificar lo injustificable” y de no aplicar correctamente las normas del juego. La situación ha puesto de relieve las tensiones entre los clubes y la arbitraje en el fútbol chileno, especialmente en un torneo donde las decisiones arbitrales son constantemente cuestionadas.

