El fenómeno de los sorteos en línea ha cobrado fuerza en Chile, evidenciado por un reciente evento en el Mall Plaza Vespucio que generó una gran conmoción. Durante el fin de semana, una “lluvia de dinero” dejó a varias personas lesionadas y provocó la promesa de acciones legales por parte del centro comercial y las autoridades. Este episodio pone de manifiesto la creciente popularidad de la empresa Premia2, fundada por los influenciadores Sebastián Betancourt y Diego Álvarez, quienes han sabido capitalizar la viralidad en un sector que carece de regulación clara.
Premia2, constituida el 17 de junio de 2025 bajo el nombre Inversión S&D SpA, comenzó con un capital de $1 millón y se registró inicialmente para actividades de consultoría informática. Sin embargo, en octubre del mismo año, modificaron su giro a la venta al por menor por internet, lo que les permite operar en el ámbito de los sorteos en línea. La empresa se presenta como legal y registrada, con un RUT y una inscripción en el Servicio de Impuestos Internos, lo que les otorga cierta credibilidad en un mercado donde la regulación es escasa.
La estructura del negocio de Premia2 es sencilla: los usuarios compran productos virtuales que les dan derecho a participar en sorteos, como el actual sorteo de un jeep. Aunque no se trata de una apuesta directa, la compra de estos productos incluye la posibilidad de participar en un sorteo. La empresa asegura que establece las reglas de sus sorteos ante notario y cuenta con un escribano público durante las premiaciones, lo que busca aumentar la confianza de los participantes.
Premia2 ha implementado estrategias de marketing llamativas, como la reciente acción en Plaza Vespucio, donde escondieron fajos de dinero y realizaron retos en espacios públicos. Desde su inicio en julio de 2025, han logrado reunir una comunidad de más de 170 mil seguidores en redes sociales, donde promocionan premios que van desde autos hasta dinero en efectivo durante sus transmisiones en vivo.
El auge de los sorteos en línea no es exclusivo de Premia2. Durante la pandemia, este fenómeno se ha expandido, con múltiples plataformas que ofrecen rifas de propiedades, vehículos y otros bienes. Influenciadores como Naya Fácil, con 2,4 millones de seguidores en Instagram, han popularizado estas iniciativas, rifando su propia casa y otros bienes. Asimismo, el actor Julio Milostich también se unió a esta tendencia al rifar su casa en Ñuñoa en 2022.
A pesar de la falta de regulación, el interés por los sorteos en línea sigue creciendo, lo que plantea interrogantes sobre la necesidad de establecer un marco legal que garantice la transparencia y la seguridad de los participantes en este tipo de actividades.

