Una violenta pelea interrumpió un partido de fútbol amateur en Maule durante la Copa de Campeones de la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA), el pasado sábado. El enfrentamiento involucró a los jugadores de Juventud Católica de Romeral y Deportivo La Tercera de Longaví, así como a hinchas del equipo local.
El incidente tuvo lugar en el Estadio Municipal de Romeral, donde se disputaba un partido correspondiente a la serie de honor de la Copa de Campeones de ANFA Maule. A los 41 minutos del segundo tiempo, con el marcador a favor de La Tercera por 3-0, un jugador del equipo visitante se retiró del campo mostrando su camiseta al público, lo que provocó la ira de los jugadores rivales y de los hinchas locales. Este gesto fue el catalizador que desató la confrontación.
La situación escaló rápidamente cuando varios jugadores de Juventud Católica se acercaron al jugador provocador, lo que llevó a un enfrentamiento físico. La situación se tornó aún más caótica cuando algunos hinchas de Juventud Católica saltaron la reja del estadio y comenzaron a agredir a los futbolistas de La Tercera, lo que obligó al árbitro a suspender el encuentro.
La ANFA Romeral emitió un comunicado en el que condenó la violencia ocurrida, señalando que el conflicto se originó por “situaciones que incitaron a la violencia”, responsabilizando al jugador de La Tercera por su comportamiento provocador. En su declaración, la ANFA expresó: “Lamentamos profundamente que una instancia deportiva, que debiese promover valores como el respeto, el compañerismo y la sana competencia, se haya visto empañada por situaciones que comenzaron con incitación a la violencia y que lamentablemente derivaron en agresiones directas entre los clubes participantes”.
Por su parte, Juventud Católica también se pronunció sobre el incidente, subrayando las “acciones provocativas” del rival, que, según ellos, incluyeron gestos que alteraron el ambiente del partido. A pesar de su compromiso de erradicar la violencia y las provocaciones, el club no condenó la primera agresión de uno de sus jugadores ni la invasión de sus hinchas, quienes golpearon a los rivales y participaron en los altercados.
Este episodio resalta la necesidad de abordar la violencia en el deporte amateur, donde la pasión de los hinchas y la competitividad de los jugadores pueden llevar a situaciones extremas que empañan el espíritu del juego.

