
Una mujer de Indiana, conocida por sus múltiples matrimonios, se convirtió en un fenómeno mediático y estableció un récord en el Libro Guinness de los Récords por sus 23 uniones.
El inicio de una vida matrimonial
En 1957, Linda Lou Taylor, una joven de apenas 16 años, dio el primer paso hacia el altar al casarse con George Scott, un veterano de guerra de 31 años. Este matrimonio marcó el comienzo de una vida llena de relaciones y bodas que la llevarían a ser reconocida por su notable número de matrimonios. A lo largo de su vida, Linda se casó un total de 23 veces, convirtiéndose en la mujer que más veces ha dicho “sí” en la historia.
Reflexiones sobre el amor y el matrimonio
A lo largo de su vida, Linda exploró el amor bajo diversas circunstancias, desde relaciones románticas hasta motivos inusuales para casarse. A pesar de haber pasado una década soltera, nunca descartó la posibilidad de volver a casarse, afirmando que la soledad pesa en las experiencias del pasado. En sus propias palabras, “Soy adicta al romance”, lo que refleja su disfrute por la emoción que conlleva el ritual de casarse.
Las uniones y sus historias
El primer matrimonio de Linda con Scott fue significativo no solo por ser su primer esposo, sino también por la duración de su relación, que se extendió por siete años. Aunque su matrimonio terminó, siempre lo recordó como uno de sus esposos más queridos y respetados, lo que demuestra la importancia de esa relación en su vida.
Linda explicó que su decisión de casarse tantas veces fue impulsada por su búsqueda de amor, aunque no todas sus experiencias fueron positivas. En su trayectoria matrimonial, enfrentó situaciones difíciles, incluyendo abandonos, infidelidades y, en algunas ocasiones, maltrato físico. A pesar de estas adversidades, Linda aseguró que nunca fue infiel, intentando mantener la lealtad en sus relaciones.
Un matrimonio mediático
En 1996, Linda se casó con Glynn “Scotty”, un predicador bautista de 88 años que ostentaba el récord de ser el hombre con más esposas en el mundo, con un total de 29. Este matrimonio fue parte de un espectáculo público, diseñado como un acto publicitario para generar interés mediático, lo que atrajo la atención de la prensa internacional. Sin embargo, esta unión duró menos de un año, finalizando en 1997, pero dejó un legado mediático significativo.
Variedad en sus matrimonios
Los matrimonios de Linda abarcaron una gran variedad de hombres provenientes de distintos contextos. Entre sus esposos se encontraban convictos, personas sin hogar, músicos y mecánicos. Uno de sus matrimonios más breves fue con Fred Chadwick, quien estuvo casado con ella durante 36 horas. Otro de sus esposos, Tom Stutzman, era un convicto que conoció a Linda mientras cumplía condena.
Linda también mencionó que algunos de sus maridos eran difíciles de tratar, y en ocasiones, se vio obligada a tomar medidas drásticas, como poner un candado en su refrigerador. Sin embargo, también tuvo relaciones donde sentía una conexión especial, como con Jack Gourley, con quien se casó tres veces debido a esa conexión única que compartían.