
DP World, la operadora del Puerto de Lirquén en la comuna de Penco, ha anunciado que el terminal marítimo está preparado para reanudar sus operaciones durante el segundo turno de este lunes, tras los devastadores incendios forestales que han afectado a Penco, Tomé y parte de Concepción.
La zona de Lirquén fue una de las más impactadas por las llamas, junto a Punta de Parra. Aunque el puerto no sufrió una emergencia directa y permaneció cerrado durante el incendio, la compañía lamentó la pérdida de dos de sus trabajadores en el siniestro, además de otro empleado que se encuentra hospitalizado con quemaduras. En una declaración pública, DP World informó que aproximadamente 130 trabajadores han perdido sus hogares debido a la catástrofe.
La empresa ha priorizado el bienestar de su equipo, asegurando que han establecido canales de apoyo emocional y material. “La situación humanitaria en Lirquén es crítica: muchas familias requieren ayuda urgente para enfrentar la emergencia y, posteriormente, para iniciar la reconstrucción de sus vidas y de la comuna”, señalaron desde DP World.
En cuanto a la reapertura del puerto, la compañía destacó que en el sitio 1 se encuentra atracada una unidad de la Armada de Chile, que está brindando apoyo a la comunidad afectada. DP World también ha manifestado su compromiso de colaborar en la recuperación de la zona.
A nivel regional, los incendios en las regiones de Ñuble y Bío Bío han dejado un saldo trágico de 19 víctimas fatales, 1.533 damnificados y 325 viviendas destruidas. En respuesta a la crisis, se han establecido varios puntos de acopio en el Gran Concepción para recibir donaciones de artículos de primera necesidad.
Las autoridades, incluyendo la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) y la Dirección del Trabajo (DT), han recordado a los trabajadores sus derechos en situaciones de emergencia. La DT ha enfatizado que los empleados tienen derecho a interrumpir sus labores y abandonar el lugar de trabajo si consideran que su vida o salud están en riesgo. Además, han subrayado que los empleadores deben implementar medidas de seguridad adecuadas y que, en caso de suspender operaciones, las remuneraciones y la continuidad laboral de los trabajadores no deben verse afectadas. Las personas podrán regresar a sus labores únicamente cuando las condiciones sean seguras.